El futuro de los viejitos

Es un descaro que quienes se llevaron al país entre las patas, vengan a decirnos que son la opción que necesitamos

Alejandro Sánchez
Alejandro Sánchez / Contra las cuerdas / Heraldo de México

Futuro 21 es, en gran medida, una fuerza que busca ser la oposición de Andrés Manuel López Obrador hecha a base de cascajo político, de chile y de dulce, de quienes tuvieron la oportunidad de darle buen rumbo al país, pero sólo empeoraron las cosas.

Los electores les dieron su merecido el 1 de julio de 2018, al borrarlos de la faz de la tierra electoral por pasados de lanza y ahora buscan, como los búlgaros, juntarse y reproducirse para salvar el financiamiento público, en gran medida al que la mayoría se acostumbró.

No niego que haya excepciones. Pero ahí están, por ejemplo, Los Chuchos, tremenda pesadilla de la democracia que arribaron al poder desde la lucha social para transformarse en lo que siempre renegaron.

Jesús Ortega y Jesús Zambrano se acabaron al PRD. Los últimos 10 años ese partido funcionó como el gran negocio de su vida. Agustín Basave, ex presidente del sol azteca, hace no mucho le dijo de una manera muy peculiar al reportero Francisco Nieto cuando éste le preguntó:

—¿Cuándo se fue a la fregada el PRD?

—Cuando las fuerzas internas aprendieron a hacer negocio con la derrota.

Así se le dijo, palabras más, palabras menos.

Basave había detectado que las tribus perredistas en los estados eran una oposición muy cómoda, donde los líderes políticos pactaban con los gobiernos en turno, teniendo a cambio excelentes dividendos hasta llegar a las negociaciones en secreto en el Pacto por México.

Futuro 21 parece ser el futuro de los viejitos o de los cartuchos quemados. ¿Neta, también les vamos a creer que con Miguel Ángel Mancera tenemos una opción de cambio? Es una sinvergüenzada que quien dejó crecer el narcotráfico, ayudó al cártel inmobiliario a expandirse en la ciudad y aventó la toalla en la reconstrucción de la ciudad después de los sismos de septiembre de 2017, se venda como parte del proyecto del cambio.

Nombres hay muchos más. Está la señora de Las Lomas. Purificación Carpinteyro, que para hacerse de una diputación, Los Chuchos le dieron una candidatura por Iztapalapa a donde sólo se paró en tacones para pedir el voto. ¿Le seguimos? Por eso resulta un descaro que quienes no tuvieron buenos resultados y se llevaron al país entre las patas, vengan a decirnos que son la opción que necesita México. ¡Ya, jubílense!

Lo que necesitamos son caras nuevas e ideas renovadas como verdadero contrapeso a López Obrador, no viejas mañas.

***

UPPERCUT: En la edición de hoy en el Heraldo de México publico, junto con mi compañera Sofía García, con quien conduzco el noticiario Informativo Fin de Semana Heraldo Radio, parte de una entrevista con Lorenzo Córdova, quien nos habla de sus diablos como amuletos de la buena suerte, de los riesgos de una reforma electoral como la que plantea

Morena y de López Obrador.

POR ALEJANDRO SÁNCHEZ

[email protected] 

@ALEXSANCHEZMX

edp

¿Te gustó este contenido?