El fuego amigo en el gobierno de AMLO

¿Por qué esperaron a que se hiciera un escándalo y no procedieron antes a la aclaración?

Gabriel Bauducco / Así de sencillo / Heraldo de México
Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México

¿A alguno de ustedes se le olvidaría si tuvieran un departamento de medio millón de dólares en Houston? Pues la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, dice que a ella tampoco; que sí lo incluyó en su declaración patrimonial y que fue la Secretaría de la Función Pública la que omitió publicarlo, a pesar de que ella había indicado que así se hiciera. Asunto que ha dado vueltas en los medios esta semana.

Hasta aquí, supongamos que se trata de un error, un error en el sistema DeclaraNet, explicó Jesús Ramírez, Coordinador de Comunicación Social de la Presidencia.

Aunque la Ley General Responsabilidades Administrativas prevé que se declaren los bienes de los funcionarios en copropiedad (por ejemplo, con sus cónyuges), la Ley de Protección de Datos Personales protege a aquellos que no son empleados del gobierno.

O sea, una contradicción más de nuestra bendita regulación.

Quizá, Francisco Javier Acuña, al frente del Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales , quisiera aclarar el punto. ¿No deberían los legisladores revisar este asunto? Claro, si les interesara.

Esto, explicaron, se trata de un error, pero… ¿cuántos funcionarios se valieron de esta pequeña pero muy útil grieta?

Más preguntas, ¿por qué, a pesar de que el presidente López Obrador dijo desde un comienzo que todos los funcionarios del primer círculo debían entregar su declaración patrimonial y de conflicto de intereses, tanto la secretaria Sánchez Cordero como otros miembros del gabinete esperaron hasta la amenaza del primer mandatario (el que no declara se va) para hacer su declaración?

Alfonso Romo, jefe de Gabinete; Julio Scherer, consejero Jurídico; Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de Comunicación Social; Lázaro Cárdenas Batel, coordinador de asesores; César Yáñez, coordinador de Política y Gobierno; Alejandro Esquer, secretario particular; Daniel Asaf, coordinador de Ayudantía, y Raymundo Artis, coordinador de Estrategia Digital, lo hicieron el último día. Y ¿por qué –si había diferencias entre lo declarado y lo publicado– esperaron a que se hiciera un escándalo y no procedieron antes a la aclaración?

Y ya, poniéndonos minuciosos… ¿A nadie le llama la atención que en un equipo de la 4T, sólido como anuncia el Presidente, a 70 días de gobierno, ya se estén disparando fuego amigo entre secretarías? ¿O será que comienzan a cocinarse los primeros cambios en el equipo de AMLO?

Cierto que México tiene mucho que caminar hacia un –ya no ideal– estándar de transparencia; estamos en el lugar 138 de los 180 países que la miden y estamos entre lo peorcito de América.

Cierto también que las cosas parecen estar cambiando. Pero, cuidado, errores como éste le cuestan muchas miles de simpatías a un gobierno que empezó con un porcentaje de votos a favor que no habíamos visto antes.

Así de sencillo.

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónSacapuntas / Heraldo de México

Sacapuntas