El fuchi y guácala que no funcionan

En lo que va del año han caído 14 efectivos de las Fuerzas Armadas en el cumplimiento de su deber

Enrique_Rodríguez
Enrique Rodríguez / Libertad bajo palabra / Heraldo de México

Ese jueves por la mañana en una operación para destruir plantíos de enervantes, soldados del Ejército Mexicano, y como dice la campaña oficial pueblo uniformado, fue víctima de una emboscada en el municipio de Leonardo Bravo en plena sierra guerrerense. Tres militares fueron asesinados y dos resultaron heridos en un ataque del pueblo que delinque.

Día en el que se conmemoraron 5 años de la desaparición de 43 jóvenes normalistas de Ayotzinapa, esa noticia formó parte del crítico panorama cotidiano de violencia que experimentan diversas regiones del territorio nacional. Lamentablemente las agresiones al Ejército se han generalizado cual virus para etiquetar a liberales y conservadores desde la perspectiva presidencial. En lo que va del año han caído 14 efectivos de las Fuerzas Armadas en el cumplimiento de su deber en diversos hechos relacionados con el combate al narcotráfico.

Por la tarde, en la CDMX se realizó una marcha para conmemorar a los 43 y en la manifestación se infiltró un violento grupo de autodenominados anarcos, cuyo objetivo es desvirtuar ese tipo de fechas para enmascarar en el anonimato la destrucción del patrimonio, bajo la mirada pasiva de las autoridades capitalinas que renuncian a contener la brutalidad de estos cobardes.

El Presidente etiquetó como conservadores a esos salvajes y añadió que no merecían ser relacionados con los anarquistas, movimiento sobre el cual hizo una referencia histórica para evadir el tema de una pregunta.

1.- AMLO tiene razón, no son anarquistas, son sujetos que aprovechan la impunidad que los envalentona.

2.- En el vandalismo no hay ideología y es un error atribuir conservadurismo a quienes retan el pánico de gobierno para aplicar la ley. No sea que se vaya a interpretar que preservar el orden es un acto de represión.

3.- Las leyes y reglamentos, así como los protocolos de actuación de cualquier cuerpo de seguridad respetable contemplan el uso legítimo de la fuerza pública para proteger a los ciudadanos.

4.- Si los actos de violencia no se detienen, irremediablemente se extienden, ya sean en la capital o en la sierra de Guerrero.

5.- El saldo que dejaron las acciones del pueblo violento el jueves 26 de septiembre fue de 3 militares asesinados y 2 heridos en Leonardo Bravo. Mientras que en la Ciudad de México los daños materiales se calcularon en 25 millones de pesos, sin ningún detenido.

Conclusión: Enfrentemos la realidad sin etiquetas.

EDICTOS

¿Qué debemos esperar para el martes 2 de octubre? Está la mesa puesta para que los vándalos quema libros, vuelvan a hacer de las suyas durante la marcha conmemorativa de esa fecha que no se olvida. ¿Qué instrucciones dará Claudia Sheinbaum a Jesús Orta para esa tarde? Creo que ya conocemos la respuesta.

Hasta el jueves.

POR ENRIQUE RODRÍGUEZ 

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@JENROMA27

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