El equipo deja mucho que desear

La titular de la Sener y el director de Pemex se han esmerado en mostrar que el puesto les ha quedado enorme

Enrique_Rodríguez
Enrique Rodríguez / Libertad bajo palabra / Heraldo de México

Hicieron creer a la mayoría sólo con promesas, que serían mejores, respetuosos de las leyes y escrupulosos en el cumplimiento de sus responsabilidades.El presidente Andrés Manuel López Obrador apuesta a tener éxito y como los entrenadores de beisbol invita a su equipo a los que considera más aptos para ejecutar una responsabilidad en el campo. Los jugadores del Presidente dejan mucho que desear en este arranque de sexenio.

¿No que eran mejores? La estrategia antihuachicol ha exhibido particularmente a dos integrantes del gabinete, lastimosamente carentes de capacidades y conocimiento técnico para enfrentar una crisis propiciada por el gobierno, lo que incluso, les concedió información privilegiada y mayores posibilidades para adelantarse a los acontecimientos.

Rocío Nahle, secretaria de Energía, y Octavio Romero Oropeza, director general de Pemex, se han esmerado en mostrar que el puesto y la responsabilidad les han quedado enormes. Ninguno de los dos sabe dónde está parado, su falta de solvencia e ignorancia técnica los hace más peligrosos para tomar decisiones en un sector delicado que no conocen y donde la curva de aprendizaje, a juzgar por los hechos recientes, podría ser todavía peor.

Para colmo, en un desdén sin precedentes en la historia legislativa de nuestro país, se atrevieron junto con el secretario de Hacienda y el procurador Federal del Consumidor a dejar plantados a diputados y senadores que los citaron a comparecer ante comisiones de la Permanente para explicar y responder sobre los alcances de la estrategia en contra del huachicoleo de la que surgen múltiples dudas e inquietudes, no sólo de los legisladores, sino de la población afectada.

El desplante al Poder Legislativo, trató de ser justificado con un penoso tono de enfado por la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, en diversas entrevistas en las que se envolvió en la bandera de las generalidades para afirmar que ahora si vivimos en un verdadero Estado de Derecho y no en una simulación.

El momento idóneo para dar explicaciones técnicas bien sustentadas con datos reales, medibles y comprobables de lo que está pasando era en la comparecencia en San Lázaro. Los monólogos matutinos del Presidente de la República no arrojan información suficiente, hay que decirlo, le faltan el respeto a la verdad que todos tenemos derecho a saber. Por eso el desplante de los funcionarios federales tiene más agravantes y genera indignación.

EDICTOS: ¿Cuánto tiempo estarán cerrados los ductos? ¿Quiénes, cuándo, dónde y cómo han saboteado las tuberías? ¿Cuántos saboteadores con nombre y apellido han sido detenidos? ¿Se ha disminuido la compra o dejado de importar crudo ligero en diciembre y enero? ¿Cómo van a evitar el robo de gasolinas cuando abran los ductos? ¿Cuándo y con qué información van a desmentir formalmente a The Wall Street Journal? ¿Las medidas, resuelven el problema de fondo? Nos deben respuestas serias.

Hasta el domingo.

 

[email protected]

@jenroma27

 

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónAdriana Sarur / La encerrona / El Heraldo de México

Julian Assange, los secretos y el poder