El efecto Meghan

Hoy se estima que la influencer con más impacto y sin ninguna cuenta en redes sociales (las borró todas) es la nueva duquesa de Sussex

El efecto Meghan

Vivimos en la cultura de los influencers, en donde ellos tienen la habilidad de contagiar tendencias de manera más efectiva que cualquier campaña publicitaria. Con una fotografía se manda un mensaje poderoso y contagioso que trasciende fronteras e idiomas por todo el mundo.

Hoy se estima que la influencer con más impacto y sin ninguna cuenta en redes sociales (las borró todas) es Meghan Markle, la nueva duquesa de Sussex.

Este ascenso en influencia se vio reflejado en números desde que inició su relación con el Príncipe Harry, después de que se le viera usando unos jeans marca Mother, en septiembre pasado. La línea de ropa vio 200 por ciento de aumento en tráfico en su sitio web, 60 por ciento en búsquedas de Google y, a los tres días, se agotaron ventas y tenían una lista de 400 personas en lista de espera para el pedido nuevo.

La marca Everlane, de la bolsa que usó ese mismo día, tiene una lista de espera de 20 mil personas, según la compañía.

La compañía de joyería BIRKS subió 500 por ciento en ventas, según su vicepresidenta.

Ni con celebridades internacionales han tenido esa magnitud de respuesta global. Meghan tiene mucha más influencia que su cuñada Kate, ¿será porque la gente se identifica más con ella? Tal vez en un mundo en donde estamos ávidos de inclusión, ¿ella es el símbolo de ello?  ¿Será que ella, como Michelle Obama, encontró el secreto de crear un vínculo con la gente a través de la moda?

Este año, por primera vez, acudió su Majestad la Reina Elizabeth II al London Fashion Week para apoyar a la industria de la moda y talentos emergentes; dicho esto, parece que la ahora duquesa Meghan podría contribuir con 150 millones de libras anualmente a la industria de moda inglesa con patrocinios no oficiales, pues el mundo parece tener una fascinación particular con ella.

Meghan Markle conecta con la mujer de hoy, más que por el cuento de hadas, por ser una mujer moderna, fashionista, birracial, exitosa en su carrera, genuina, divorciada, que encontró a su príncipe y renuncia a todo para hacer una vida con él.

Se sabe que la realeza tiene un impacto diferente que las celebridades en cuanto a influencia social, y las tácticas de mercadotecnia no aplican de igual manera para ellos, en el sentido de que no pueden patrocinar activamente ninguna marca y tienen un perfil más bajo en redes sociales.

Tampoco puede existir ningún intercambio económico.  La relación la establecen las marcas a través de sus estilistas; por ejemplo, la de Kate es Rebecca Deacon, quien es la que le recomienda diferentes looks. 

También la forma de reaccionar de las marcas es diferente una vez que los royals usan sus productos, no lo pueden cacarear, aunque quieran. Es un tipo de publicidad que se da de forma orgánica y muy efectivo, sólo mira los números.

Veremos en los próximos meses qué influencia tendrá la nueva duquesa.

 

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