El destape del huachicol

Se trata de una ofensiva contra el narcotráfico que había encontrado en el hurto de gasolinas una actividad rentable

Wilbert_Torre
Wilbert Torre / Serendipia / Heraldo de México

Hay decisiones que determinan la historia de los presidentes. Salinas ordenó el alto al fuego y mediar en el conflicto de Chiapas; Zedillo decidió rescatar a los bancos, con cargo a los ciudadanos; Calderón pactó la la guerra contra el narcotráfico en la Casa Blanca y Enrique Peña convenció a los partidos de firmar un pacto de reformas deseadas como históricas. 

Dado el carácter avasallante de Andrés Manuel López Obrador, no será fácil encontrar una decisión o un momento determinante en sus cinco años y nueve meses de gobierno, pero la guerra declarada al robo de combustible por 66 mil millones de pesos al año, el presupuesto de la UNAM, representa un punto de quiebre en el país y para el joven gobierno de AMLO.

Detrás de la decisión de cerrar los ductos de Pemex hay ciertas cosas inadvertidas que vale la pena analizar.

La primera, la más grave e importante, es que se trata de un ofensiva contra el narcotráfico que había encontrado en el hurto de gasolinas una actividad altamente rentable, con un producto propiedad del Estado. Ha pasado casi inadvertido que más de 4 mil militares fueron desplegados por las instalaciones de Pemex en todo el país, en los últimos días.

López Obrador tomó la decisión a partir de información recabada desde el 1 diciembre en Petróleos Mexicanos que advertía la existencia de una red de corrupción y saqueo desde la paraestatal, con la complicidad de distintas autoridades a todos los niveles.

A diferencia del tráfico de enervantes, en los días previos a esta operación militar este hecho ilegal llegó a extremos intolerables de riesgo y peligro para cualquiera. En vista de la distribución de los ductos de Pemex, el huachicoleo se había asentado en todo el país.

Una decisión de esta dimensión pone a prueba por primera vez al presidente López Obrador, no ante el círculo rojo o político, sino ante los ciudadanos. Como él mismo dijo hace unos días, tomó la decisión ahora, con el precio internacional de la gasolina a la baja y su popularidad aún en la cima. Su apuesta es a que los costos políticos del desabasto se diluyan, si la operación da los frutos que desea.

La oposición al cierre de ductos también revela aspectos importantes de la sociedad y los partidos. Llama poderosamente la atención que ningún político de oposición, priísta. panista o de otro partido, haya logrado encabezar las protestas. Un meme sintetizaba ayer este drama opositor: AMLO, se te extraña en la oposición, tú ya la hubieras hecho de pedo. 

Este papel ha sido desempeñado por los ciudadanos, que en las redes han criticado el cierre de los ductos señalándolo una medida simplista.

Sin duda la guerra declarada al huachicol pone a prueba al presidente López Obrador.  

¿AMLO podrá comunicarse y logrará tener el respaldo de la mayoría de los ciudadanos como en la campaña?

 

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@wilberttorre

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