El desayuno

La crisis de Morena, el principal motivo del encuentro del presidente López Obrador con Ricardo Monreal

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

La reunión del miércoles pasado entre el presidente Andrés Manuel López Obrador y el senador Ricardo Monreal no fue sólo para desayunar chilaquiles y queques; sirvió también para aclarar algunas desavenencias que se han presentado en Morena.

No hubo llamado de atención ni reclamos. El jefe del Ejecutivo reconoció el papel que el zacatecano ha jugado para sacar adelante temas sensibles como la Guardia Nacional. También conversaron de los asuntos de la agenda legislativa, particularmente sobre la terna de la Comisión Reguladora de Energía.

Eso fue lo que se conoció públicamente. Lo que no se dijo es que el encuentro fue propiciado por la dirigente de Morena, Yeidckol Polevnsky, quien ha tenido serias diferencias con Monreal.

El más público de los desencuentros se originó por la designación del candidato de Morena a la gubernatura de Puebla. Yeidckol impulsó a Miguel Barbosa, mientras que la apuesta de Monreal fue el senador Alejandro Armenta. El desenlace de esa historia es de todos conocido.

En ese proceso quedaron en evidencia los desacuerdos de dos piezas clave en el entorno más cercano al jefe del Ejecutivo. Pero era sólo la punta del iceberg.

El problema se agudizó cuando miembros distinguidos de Morena acusaron a Monreal de crear una estructura electoral paralela en todo el país de cara a futuras elecciones, y mencionaban como su operador a Alejandro Rojas Díaz Durán.

Con ese antecedente, el coordinador de los morenistas en el Senado fue vetado del gabinete presidencial.

Sin que alguien diera la instrucción, muchos funcionarios simplemente dejaron de tener interlocución con Monreal.

Todo lo relacionado con el Senado empezaron a canalizarlo a través de la oficina de Martí Batres.

Hubo un rompimiento que nadie reconoció públicamente. Ésa fue la verdadera razón del desayuno en Palacio Nacional.

El mandatario dio cuenta de la reunión publicando una foto en redes sociales. Y sólo habló de los frijoles zacatecanos, los chilaquiles y los queques. Monreal a su vez comentó que habían conversado de la agenda legislativa.

Sin embargo, 24 horas después, el zacatecano salió a declarar que tiene mucho trabajo en el Senado como para estar metido en otro tipo de grillas. Prácticamente anunció que saca las manos de la actividad partidista, ya no participará en campañas ni acompañando a candidatos.

Aclaró que desde hace un mes decidió no involucrarse en la renovación de la dirigencia de su partido.

Hasta ahí las declaraciones de Monreal, pero sea como fuere, las divisiones en Morena se ahondaron al grado de que el Presidente tuvo que intervenir para meter orden. Y apenas llevan cuatro meses en el gobierno.

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: En política sólo triunfa quien pone la vela donde sopla el aire; jamás quien pretende que sople el aire donde pone la vela.

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