El derrumbe del rey de ADN

Su reinado se hace polvo en la agonizante etapa de los últimos dinosauros del PRI

Alejandro Sánchez / Contra las cuerdas / Heraldo de México
Alejandro Sánchez / Contra las cuerdas / Heraldo de México

Está derrumbado Héctor Bautista, el ingeniero agrícola a quien en los noventas le encargaron repartir despensas en Nezahualcóyotl hasta levantar, con astucia, un movimiento social que terminó metiéndolo en las grandes negociaciones de la política nacional.

El líder de ADN del PRD es otro de los políticos encumbrados a partir de la transición fallida de Fox, pero su reinado acaba de hacerse polvo en la agonizante etapa de los últimos dinosauros del PRI, que como la yerba mala sobrevivieron al tsunami Andrés Manuel de julio.

Lo mantenían con respiración, y a pesar de todo con síntomas más o menos aceptables a diferencia de sus compañeros, Michoacán, San Luis Potosí, Ciudad de México y Edomex, pero otro mal cálculo, de un cúmulo de errores cometidos desde el año pasado, le quitaron el oxígeno y sólo un milagro puede levantarlo.

No obstante, que en los últimos cinco años era la sombra de Los Chuchos, la corriente en el partido que en 2008 derrotó a López Obrador en una lucha interna, la sobrevivencia de julio lo convirtió en el hombre fuerte del partido. Por Bautista, el PRD no cambió de nombre ni de siglas como proponía en octubre la generación de líderes jóvenes.

Apostaba a quedarse con el cascarón del partido, que, si bien, enfrentaba el peor momento desde su creación, había metido a 25 a la Cámara de Diputados y a siete al Senado y conservaba modestas bases políticas en los cuatro estados mencionados que lo hacían soñar para 2021.

Poco a poco algunos renunciaron al PRD, pero la salida de nueve diputados de un solo golpe ocurrida el martes, ha sido el Waterloo del maestro de la operación política de Neza en que se convirtió aquél ingeniero agrícola.

Por fuentes separadas se sabe que Bautista mandó a pedir la coordinación de la Cámara de Diputados a Ricardo Gallardo, cuyas bases en San Luis Potosí dieron unos 400 mil votos al PRD en las elecciones pasadas, porque sentía que el joven legislador no atendía sus indicaciones ni le daba a ganar nada.

Pero lo que nunca contempló el político de Neza, fue que junto con él se irían Héctor Serrano y Mauricio Toledo, quienes aunque con mala reputación son los que manejan lo poco que queda del partido en la CDMX.

Detrás del diputado Carlos Torres Piña de Michoacán, a quien pocos han volteado a ver, hay otra desbandada de más de 100 regidores, síndicos, tesoreros y ex presidentes municipales del estado.

Entre perredistas se dice que ese es el golpe demoledor que termina derrumbándolo cuando ya de por sí Bautista había roto con sus tres principales operadores que alimentaban su liderazgo en el Edomex: Luis Sánchez, Juan Zepeda, Juan Hugo de la Rosa y Omar Ortega.El domingo, más detalles del derrumbe del rey de ADN.

 

UPPERCUT: Santiago Nieto escribe Sin Filias ni Fobias, memorias de un fiscal incomodo, para Grijalbo, en donde cuenta cómo la maquinaria peñista lo embistió brutalmente. Hoy intercambia papeles.

 

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@ALEXSANCHEZMX

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