El Congresista que fue a “la montaña”

A la gente que viaja por la carretera 40 le ha pasado lo mismo que a la que viaja por otras autopistas. De repente hay que pagarle a los mal vivientes armados una cuota...

Armando Guzmán /  El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México
Armando Guzmán / El qué y por qué desde Washington / Heraldo de México

Viendo los robos que hay en una de las carreteras más importantes del norte de México, el Congresista, Vicente González, que representa en Washington a McAllen Texas, un buen día decidió que lo mejor que podía hacer era montarse en un avión llegar a la Ciudad de México, y proponerle a Alfonso Durazo Montaño, el secretario de Seguridad Federal que incluyera a la carretera 40, que une a Monterrey con McAllen, en un programa piloto de vigilancia que está por empezar en seis carreteras de México.

Mira, me dijo el congresista en mi oficina el otro día, si no lo hacemos, esta zona tan rica se vendrá abajo. Este joven líder del Congreso de EU ha tenido en su vida las mismas experiencias de tanta gente de las fronteras; viviendo de un lado y del otro, visitándose con primos, parientes y amigos. Por eso, a Vicente González, el hombre, le duele que las cosas que sirven se echen a perder.  Por eso, al legislador le irrita no usar el poder que tiene en las manos para evitarlo.

Este hombre nacido en Corpus Christi, y que hasta acento norteño tiene cuando habla español, sabe de primera mano que ya por varios años, los robos, los asaltos, la violencia, han circulado junto con millones de autos y gente por las carreteras mexicanas.  En este caso la número 40, necesitaba ayuda porque ya no es la más eficiente para transportar mercancías, negocios y prosperidad entre Monterrey y Estados Unidos.

Cuando uno crece en la frontera, le duele igual, lo que ocurre de ambos lados, y por eso había que hacer algo antes de que la delincuencia acabe con la gallina de los huevos de oro.

El gobierno de México le da mucha importancia a la carretera 40 y por eso hubo entendimiento entre las dos partes. Pronto se anunciará que la vigilancia será aumentada al máximo en las carreteras.  Lo que no nos dirán es como se aumentará, porque sería anunciarles a los maleantes como les van a caer encima.

A la gente viajando por la carretera 40 le ha pasado lo mismo que a la que viaja por otras autopistas. De repente hay que pagarle a los mal vivientes armados una cuota para poder circular sin que haya violencia contra la gente, o robos y daños a bienes comerciales que también circulan por ahí.

La nueva policía federal cambiará ese patrón –porque los gobiernos lo primero que deben garantizar es la seguridad de la gente que habita un país. En estos días en Washington se discute ya la ratificación del tratado de libre comercio.  Es obvio que la nueva relación se medirá no sólo en términos de dólares y centavos, sino en términos de confianza y de seguridad. Agréguele a eso, que, en la relación haya también certeza de que en los países se harán las cosas de acuerdo con las leyes.

Conclusión: Esta vez fue al congresista González a quien se le ocurrió ir a la montaña, pero lo más importante de esta historia es que lo hizo para que el camino quedará marcado, para que, a la próxima, sea la montaña la que venga también a trabajar con los congresistas de este lado.

 *Periodista

Por: Armando Guzmán*

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