El Cabildo de la Ciudad de México

Es importante destacar que el control político de esta singular figura de “acuerdo y decisión del Gobierno de la Ciudad de México” puede ser ejercido por la Jefa de Gobierno

José Encarnación Alfaro Cázares / Articulista invitado / El Heraldo de México
José Encarnación Alfaro Cázares / Articulista invitado / El Heraldo de México

La reforma constitucional de 2016 por la que desaparece la figura del Distrito Federal y se le otorga a la Ciudad de México la calidad de entidad federativa autónoma, sin perder su condición de capital de la República y sede de los Poderes de la Unión, asimila a la Ciudad de México con los estados del país, otorgándole autonomía y soberanía, la cual reside en sus poderes locales; Ejecutivo, Legislativo y Judicial.

Por esa razón llama la atención la figura del Cabildo de la Ciudad, que establece la Constitución Política de la Ciudad de México que entró en vigor en febrero del presente año.

Y es que el concepto de Cabildo se asocia jurídicamente con la figura del Ayuntamiento como órgano colegiado que constituye la autoridad política más importante del municipio libre, es decir del tercer nivel de gobierno en el país, considerando a los estados, y en su caso a la Ciudad de México, como el segundo nivel de gobierno después de la Federación. En este sentido, la figura del Cabildo se vincula más con las alcaldías que con el gobierno de la ciudad.

Sin embargo, el artículo 54 de la Constitución Política de la Ciudad de México establece el Cabildo de la Ciudad como el consejo de alcaldes y alcaldesas… (que) funcionará como un órgano de planeación, coordinación, consulta, acuerdo y decisión del Gobierno de la Ciudad de México y las personas titulares de las alcaldías. Se dispone también que el Cabildo será presidido por la persona titular de la Jefatura de Gobierno y contará con una secretaría técnica cuyo titular será nombrado por los alcaldes y alcaldesas a propuesta del Jefe de Gobierno; se señala en forma categórica que los acuerdos que apruebe el Cabildo deberán garantizar su cumplimiento. De esta forma el Cabildo de la Ciudad se puede constituir en un órgano intermedio entre el Poder Ejecutivo Local y las Alcaldías, situación que prohíbe la propia Constitución en su artículo 53, que señala No existirán autoridades intermedias entre la o el Jefe de Gobierno y las alcaldías.

Es importante destacar que el control político de esta singular figura de acuerdo y decisión del Gobierno de la Ciudad de México puede ser ejercido por la Jefa de Gobierno por conducto de la persona titular de la Secretaría de Gobierno, quien, sin duda, será el secretario técnico del Cabildo en atención a sus atribuciones legales; situación que pone en riesgo el efectivo ejercicio de la autonomía de las alcaldías como nivel de gobierno. Por otra parte, el funcionamiento del Cabildo de la Ciudad puede entrar en contradicción con las funciones y atribuciones del Congreso de la Ciudad, el órgano titular de la representación popular.

El Cabildo de la Ciudad de México deberá instalarse en los primeros días de diciembre del presente año. Será interesante observar el tratamiento que dará la Jefa de Gobierno a esta instancia de coordinación y decisión. Ojalá que los alcaldes y las alcaldesas estén informados de esta disposición constitucional y se preparen para actuar en consecuencia.

 

@JOSEEALFARO

¿Te gustó este contenido?