El ADN del machismo

Se sabe que, aunque esté predispuesto genéticamente, si se educa con mensajes de empoderamiento, tendremos una sociedad en donde todos seremos iguales

El ADN del machismo

El machismo es una forma de pensar que sostiene que por naturaleza el hombre es superior a la mujer. ¿Es el machismo una conducta aprendida, adoptada, es cultural, social o es una situación física neuronal? Es decir, ¿el macho nace o se hace? Y entrados en esta línea de pensamiento: la sumisión sería igual, ¿o no?

Hay un neurocientífico japonés, Hikaru Takeuchi, que, interesado en el tema, decidió averiguar si el cerebro de las personas con predisposiciones sexistas era diferente al de las personas que no lo son. Publicó lo que descubrió en un estudio en el Scientific Reports y dice que las personas que discriminan por género tienen una estructura diferente en su cerebro. Que los sexistas compartían más densidad neuronal en la corteza cingulada posterior y menor en la amígdala cerebral. Los machistas tienen, según él, una menor densidad neuronal en la amígdala derecha, que es el área relacionada con las emociones.

Encontró evidencia de que las personas que redujeron sus emociones negativas, aumentaron la materia gris en la amígdala derecha, por lo tanto, llegó a la conclusión que, al mejorar un estado de ánimo negativo, ayuda a prevenir la discriminación de género y puede ayudar a reducir problemas asociados con el tema. Ahora bien, la amígdala tiene que ver con la agresividad, emociones negativas y juicio social, como prejuicios y estereotipos. La materia gris en la amígdala se ve reducida cuando aparece agresión o síntomas relacionados con ella, como estrés, ansiedad y neurosis. Entonces, ¿estos hallazgos nos llevarían a pensar que un machista no tiene solución? ¿Podemos entonces decir que, como así nació, por ende, tiene derecho a ser así? No lo creo.

Hoy que se sabe que el cambio radica en la educación, y aunque se esté predispuesto genéticamente a ser machista, si se educa sin roles de género ni micromachismos, con mensajes de igualdad y empoderamiento, tendremos una sociedad en donde próximamente no tengamos necesidad de celebrar el Día Internacional de la Mujer, pues finalmente seremos iguales.

El cambio no sólo radica en el mundo laboral, debe nacer en el hogar con papás activos y presentes, y mamás que vayan a trabajar sin culpas, sabiendo que el mejor legado que le dejan a sus hijos es el ejemplo que le dan con su trabajo dentro y fuera del hogar. La mujer en ninguno de estos dos mundos es 100 por ciento responsables de todo. El empoderamiento de hoy es el balance. Lo que sí es un hecho, es que NO hay independencia con dependencia económica. Es una bendición, una mujer puede conectar con sus hijos desde sus propios éxitos y no a través de los de ellos, sin una codependencia y una imposición.

Por otro lado, sin leyes que protejan a las mujeres no podemos avanzar. A nivel legislativo, en términos de representación parlamentaria, las mujeres conformamos sólo 25 por ciento.

Así que no hay excusas para ser un macho, y el mejor antídoto es la educación; responsabilicémonos por educar generaciones libres de prejuicios.

 

Por BRENDA JAET

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