El Acapulco de Nadal

Tenía 18 años cuando pisó por primera vez el puerto guerrerense, que fue un trampolín importante en su carrera, por lo que Nadal, no sería Nadal sin Acapulco

María del Mar Barrientos/ Molti Diversi/Columnista de El Heraldo de México/

Rafa ADORA Acapulco. Uno de los mejores tenistas del mundo, tiene entre sus lugares favoritos al puerto guerrerense. Pero, ¿por qué? Acapulco ha significado mucho en la carrera y vida personal del español.

Fue hace tres años que llegué al Abierto de Tenis de Acapulco a entrevistar a Rafael Nadal. Es serio, contundente en sus respuestas y hasta un poco tímido. Los periodistas le preguntaban mucho por la retirada, por su estado físico, por sus contrincantes, pero si había algo que le hacía sonreír, era cuando le preguntaban de Acapulco.

Si alguien ha tenido la oportunidad de asistir a alguna de las ediciones del Abierto Mexicano de Tenis, sabe el furor que causa Rafa cuando sale a la cancha, las porras que, desde las gradas le gritan los aficionados mientras el español está jugando. Cuando pasa por los pasillos del Hotel Princess y la gente lo saluda, cuando los niños lo ven y le gritan, los afortunados que logran tomarse una foto con él, no caben de la emoción. Algunos le piden que les firme una pelota y he visto a varios niños llorar después de intercambiar algunas palabras con él. Y es que así como Rafa quiere a México, México lo quiere a él.

Tenía 18 años cuando en 2005 llegó a Acapulco, no era ni tan famoso, ni tan conocido. Llegó al Abierto Mexicano de Tenis y triunfó contra Albert Montañés (tenista español), lo que provocó que varias miradas se tornaran hacia él. Después de esta victoria, su carrera despuntó. Le siguieron varios trofeos como el del primer Grand Slam. El Abierto Mexicano de Tenis fue el primer 500 que ganó en su vida.

Llegó el año de 2013, cuando Nadal regresó a Acapulco, pero en esta ocasión ya ocupaba el cuarto lugar en el ranking mundial. Jugó contra su compatriota David Ferrer, derrotándolo con un 6-0 y 6-2. Para Rafa, este torneo tuvo un valor muy especial, porque venía de sufrir varias lesiones en la rodilla y llevaba algunos meses sin poder competir, y con muchos problemas físicos que no le permitían pisar las canchas, así que el poder ganar este torneo fue también la punta de lanza no sólo por la victoria, sino por la motivación que le dio para continuar con su carrera.

Acapulco, nuevamente, fungía como un talismán para el tenista. Los trofeos y victorias que ha ganado en Mextenis, han definido, sin duda, la carrera de Rafa y han convertido a esta competencia en una de sus favoritas.

Las canchas de México han determinado su carrera. Y es que Rafa lo ha dicho en múltiples ocasiones; aquí se siente como en casa y siempre le hace mucha ilusión venir.

Tiene demasiados recuerdos buenos de México y varias veces ha confesado que los jugadores siempre quieren venir a Acapulco.

El español, que ha ganado 19 Grand Slams, este año buscará levantar el trofeo en México, luego de obtener el premio de plata en 2005 y 2013, pero tendrá que vencer a figuras como Dimitrov, Kyrgios y otros más, que luego dan sorpresas. Pero lo cierto es que gane o pierda, el público mexicano se rinde ante Nadal.

Así que, si cualquier lector llegara a pensar que no tiene nada que ver con Rafa Nadal, están equivocados. El amor por Acapulco podría ser un común denominador.

POR MARÍA DEL MAR BARRIENTOS
MARIMAR.BARRIENTOS@HERALDODEMEXICO.COM.MX
IG: @MARIMARBAT

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