Game of Thrones; “atentado” al turismo

Lo que parecieran noticias halagüeñas se convierten en pesadilla para países donde se han rodado parte de los capítulos de esta serie

A Islandia llegan multitudes gritando: Winter is coming, y sin conciencia alguna se tiran sobre el musgo, no importando que sea una especie protegida y que le lleva decenas de años en crecer. En otro punto del mundo, miles arriban al Real Alcázar de Sevilla solo para reconocer la residencia del rey Doran Martell de Dorne, se les hace extraño que saquen a colación al Califa de Córdoba Abderrahmán III an-Násir quien mandara a construir el palacio considerado Patrimonio de la Humanidad. El pasado se diluye, únicamente encuentran certeza en sus viajes al encontrarse con los escenarios donde se filmaron las escenas de Game of Thrones.

El turismo de pantalla (series, películas o telenovelas) es poderoso, aproximadamente 45 millones de turistas internacionales eligen dónde pasar sus vacaciones después de ver una emisión, según datos de la encuesta de Inteligencia Competitiva realizada en 2014. Pero las hazañas de los Siete Reinos que descubre la trama de familias como Stark, Lannister o Targaryen, amplían el estigma de fenómeno mediático al impactar en redes sociales, con más de 32 millones de seguidores que ansían recrear cada locación donde se filma la serie.

Esto coloca a ciudades como Dubrovnik en Croacia y Sevilla en España altamente frágiles ante la oleada de visitantes. Se estima que el crecimiento en búsqueda de hospedaje en estos destinos ha crecido 145 por ciento. Ya no se diga Islandia, donde las búsquedas para visitarla sobrepasan 285 por ciento; en promedio reciben 7 turistas por habitante.

Lo que parecieran noticias halagüeñas se convierten en pesadilla para países donde se han rodado parte de los capítulos como Escocia, Malta, Marruecos o Irlanda del Norte. Cada locación es imán para esparcir toneladas de basura, ruido, fanáticos interpretando escenas de Game of Thrones sin orden, visitantes que hacen sus necesidades en parques o vía pública, impactan el medio ambiente metiéndose en lugares prohibidos, tratando de sacarse la selfie donde actuaron sus ídolos. Pero lo peor es que culturalmente han violado la memoria de ciudades antiguas y resulta penoso ver ciudades con historia que se convierten en escenografías para dar paso a una realidad virtual.

La mayor víctima de su propio éxito es Islandia, ocupan la segunda posición en el Índice de Desarrollo del Turismo de Aventura, eso indica que la mayor parte de sus visitantes llegan por el entorno natural. Por consiguiente, la sobreexplotación de los recursos terminará minando su bonanza. Aunque lo más doloroso es que los islandeses están asustados del boom turístico, pareciera que son forasteros en su propia tierra, no saben que responder cuando los meseros en los restaurantes de su localidad les preguntan en otro idioma. El turismo está cambiando su vida y su país por una serie llamada Game of Thrones.

 

Columna anterior: ¡Me caso!

 

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónBolsa de red: El must del verano

Bolsa de red: El must del verano