Dos bocas con muchas opciones

Una refinería, una licitación desierta, 8 mil millones de dólares y un elefante parado sobre un tambor

Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México
Gabriel Baducco / Así de sencillo / Heraldo de México

Dos Bocas, Dos Bocas, Dos Bocas… el nombre de la refinería que todavía no existe en Tabasco, pero que hemos escuchado hasta el infinito en palabras de Andrés Manuel López Orador desde hace años, cuando aún peleaba por llegar a la Presidencia. Hace una semana, AMLO anunció que la licitación para construirla había sido declarada desierta. La razón: ninguna de las empresas que se presentaron se comprometía a terminar la obra en tres años y por menos de 8 mil millones de dólares; ambas afirmaciones que el Presidente ha enunciado sin cesar. No se preocupen, dijeron, será construida por la Secretaría de Energía y por Pemex. ¿Se puede, en realidad? Y, sobre todo, ¿por qué debe importarte?

México tiene déficit en la refinación de combustibles. De hecho, compra buena parte de lo que consumimos. Así es que ése es un asunto que resolver. Pero como los detractores del Presidente desacreditan cualquier cosa que éste diga y como el Presidente no se caracteriza por cambiar de opinión, el tema de Dos Bocas se ha convertido en un cinco de cuatro pistas.

Después de que fue anunciada la licitación desierta, Moody’s, la calificadora de riesgo crediticio, dijo que eso significaba un golpe tanto al gobierno como a Pemex, cuyas finanzas son, más que endebles. Es la petrolera más endeudada del mundo. ¿Moody’s es experta en eso? En las finanzas públicas sí, pero en la construcción de refinerías, no. Sin embargo, anunció que dada la falta de experiencia del Gobierno y Pemex en la construcción de refinerías, es probable que el proyecto termine costando más y tomando más tiempo de lo que el Gobierno (…) La última vez que Pemex construyó por sí mismo una refinería fue hace 40 años, a finales de la década de 1970, con tecnologías y procesos muy diferentes, aseguró la calificadora en un comunicado.

¿Por qué las empresas que compitieron no se ajustaban a los tres años y los ocho mil millones de dólares? Porque lo consideraban inviable. Una lluvia de críticas le ha caído al Presidente. El Instituto Mexicano para la Competitividad explicó que creó un modelo financiero, con base en los lineamientos establecidos por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) y estudió 30 mil escenarios a través de una simulación. Sólo en el 2% de ellos, Dos Bocas tiene posibilidades de éxito.

Por otro lado y atendiendo la necesidad de combustible, pero sin poner en riesgo a Pemex, el especialista Ramses Pech dice que una refinería de capacidad inferior a la proyectada por la administración de AMLO podría tener un costo aproximado de 3 mil millones de dólares. Unos 100 mil barriles diarios en lugar de los 340 proyectados.

En este circo de cuatro pistas, la refinería de Dos Bocas es un elefante haciendo equilibro sobre un tambor. Y aunque nos digan que también estamos prestando atención a las energías limpias, yo no escucho a nadie hablando de invertir 8 mil millones de dólares en energía solar, para que la celdas fotovoltaicas dejen de costarle una fortuna a los ciudadanos de a pie. Así de sencillo.

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@GABRIELBAUDUCCO

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