¿Dónde quedó el dinero de los medicamentos?

Mil 400 millones de pesos se le adeudan a distribuidores de la industria farmaceútica. Llegó la hora de pagar


Debo no niego, pago no tengo, es la frase que aplicaron al menos los gobiernos de 16 entidades federativas a distribuidores farmacéuticos. El más sobreendeudado, hasta mayo de este año, es el Estado de México, que dirige Eruviel Ávila. De acuerdo con los documentos a los que tuvo acceso la mesa de redacción de Merk2 de este diario, registró que el Edomex debe a distribuidores de la industria farmacéutica poco más de mil 400 millones de pesos.

Vaya tema que heredará el nuevo gobernador Alfredo Del Mazo, ya que existe el riesgo de desabasto de medicamentos para pacientes que solicitan un servicio médico del sector público. ¿La pregunta es, en dónde está ese dinero, en qué lo gastaron, cuántos pacientes no tendrán acceso a un paracetamol, un antibiótico o hasta una metaformina, que es el medicamento base de un diabético?

Tenemos conocimiento de que este adeudo es parte de las compras consolidadas del ejercicio 2016-2017 del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), aunque su director general Mikel Arriola, nos aclaró que la institución no está en la lista negra, a todos sus acreedores les ha pagado a tiempo, 90 días máximo.

Cabe destacar que el tema sí está generando ruido en la industria, por lo pronto el IMSS ya les dijo que sobre advertencia no hay engaño, a las dependencias del sector público como hospitales y clínicas, así como gobiernos estatales y municipales; si tienen adeudos con la industria, derivados de compras consolidadas anteriores, no podrán firmar nuevos contratos.

Más impuestos, menos resultados

A tres años de que se instauró el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) a bebidas y alimentos, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, que comanda José Antonio Meade, ha registrado un crecimiento promedio anual de 8.8 por ciento en bebidas saborizadas, recaudando 74 mil 676.1 millones de pesos, y 6.7 por ciento en alimentos de alta densidad calórica, con 55 mil 805 millones de pesos captados; en total 130 mil 481.1 millones de pesos.

Estas cifras contradicen a los impulsores del impuesto como medida de salud pública. De este modo, luego de tres años y medio, el IEPS no ha sido efectivo para la disminución del consumo de los productos gravados, lo que sí está demostrado es su efectividad para que el consumidor pierda más de su ya pequeño bolsillo.

Académicos del Tec de Monterrey y el Colegio de México realizan un estudio para presentarlo frente al Congreso y el Poder Ejecutivo de Enrique Peña Nieto, en él se demuestra que hasta ahora no se ha logrado revertir el sobrepeso, disminuir la ingesta calórica y mucho menos la carga fiscal incide en realizar más ejercicio o cambiar el estilo de vida. Finalmente es un impuesto indirecto, fácil de cobrar y hay rumores de que en Hacienda tienen la tentación de aumentarlo para el próximo ejercicio presupuestal 2018. Ya veremos.

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