Doble humillación a la 4T

Iván Archivaldo Guzmán López, hijo de El Chapo y hermano de Ovidio, también fue capturado por la Guardia Nacional

Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México
Alejandro Cacho / Touché / Heraldo de México

Hace apenas unas horas, The New York Times reveló que Iván Archivaldo Guzmán López, hijo de El Chapo Guzmán y hermano de Ovidio, también fue capturado por elementos de la Guardia Nacional y el Ejército Mexicano en Culiacán, el jueves pasado.

De hecho, la primera versión esa tarde fue que Iván Archivaldo Guzmán había sido capturado o abatido por el Ejército. Minutos después, la versión cambió. Ya se hablaba de que cayeron los dos hermanos. Como casi siempre pasa en esos casos, la información caía en cascada, de manera imprecisa.

Finalmente, la primera versión oficial quedó en que Ovidio Guzmán López había sido detenido, casi por casualidad, en una casa por una patrulla del Ejército y la Guardia Nacional. Hago esta cronología porque la publicación de NYT revela también la serie de mentiras y omisiones en que incurrió Alfonso Durazo, secretario de seguridad pública y cabeza del gabinete de seguridad de la 4T.

The New York Times informó lo que el gobierno federal mexicano ocultó: que Iván Archivaldo Guzmán López fue localizado, retenido, capturado o como quiera llamarlo la 4T, junto a su hermano Ovidio.

El diario cita a un ex funcionario estadounidense y otra persona muy bien informadas del asunto.

Ambos confirmaron que la rápida respuesta de los sicarios de Iván Archivaldo sometió a los soldados mexicanos y logró liberarlo en pocos minutos. De inmediato, el hijo mayor de El Chapo asumió el mando de la operación para liberar a su hermano Ovidio. El diablo estaba suelto aquella tarde en Culiacán.

Alfonso Durazo Montaño mintió, porque no encontraron a Ovidio Guzmán López por casualidad. Ocultó que se trató de un operativo para capturarlo por una orden de aprehensión en su contra del gobierno de Estados Unidos.

Omitió que también fue capturado Iván Archivaldo Guzmán y que fue rescatado rápidamente por sus sicarios. Como en tiempos del neoliberalismo, tuvimos que enterarnos de ese pequeño detalle por un medio estadounidense.

No sólo eso. Alfonso Durazo aún tiene muchas explicaciones pendientes. ¿Quién planeó el operativo? ¿Quién falló en su ejecución? ¿Se utilizó información de inteligencia? ¿Por qué no se diseñó y ejecutó una estrategia de salida? ¿Por qué no se desplegó apoyo por tierra y aire? ¿Por qué no se bloquearon las señales celulares para dificultar la comunicación de los narcotraficantes?

La periodista Lourdes Mendoza dió a conocer que el hijo de Alfonso Durazo, Alfonso Durazo Chávez, fue compañero de generación de Ovidio Guzmán López en un colegio fifí.

El secretario de Seguridad Pública ha guardado silencio.

Lo mejor de todo es que Culiacán recobró la normalidad. Se reanudarán las clases y el transporte público. Los negocios reabrieron y la gente volvió a sus trabajos. El gobernador Quirino Ordaz realizó distintos recorridos y eventos públicos.

La vida debe seguir.

POR ALEJANDRO CACHO

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@CACHOPERIODISTA

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