Desde el sur: Mérida, sede de los Premios Nobel

Ésta es una de las convenciones más respetadas a nivel internacional

Georgina Trujillo
Georgina Trujillo / Heraldo de México / Columna Invitada

México, por primera vez, será sede de la Cumbre Mundial de los premios Nobel de la Paz, los cuales tendrán lugar del 19 al 22 de septiembre próximo.

La ciudad seleccionada es Mérida, Yucatán.

Ésta es una de las convenciones más respetadas a nivel internacional. Reúne a expertos, académicos y líderes políticos, para abordar distintos temas relacionados con los conflictos y la paz de nuestra comunidad global.

Entre sus sedes en el pasado están ciudades como Roma, Berlín, Bogotá, Hiroshima, Barcelona y Londres, por tanto, que la capital yucateca forme parte de este haber, debe ser motivo de gran orgullo para todos los mexicanos.

El Instituto Noruego del Nobel determinó distintos criterios para seleccionar a Mérida como la sede de estos premios: el clima de paz que tiene la ciudad, su seguridad pública, infraestructura hotelera, y que además cuente con una riqueza cultural representativa.

Esto pone a Yucatán en los ojos del mundo y ratifica a Mérida como una ciudad capaz de albergar eventos de muy alto perfil.

Representa la cúspide de una labor sistemática que se realiza desde hace algunos años por parte de gobierno y sociedad, para hacer de ésta una de las urbes más seguras del país.

Mientras que en otras ciudades como Villahermosa, Tabasco, ocurren 84.5 delitos por cada 100 mil personas, en Mérida ocurren dos.

Según la organización Semáforo Delictivo, el estado de Yucatán fue uno de los únicos estados en lograr reducir su índice delictivo en 2017, hasta en 48 por ciento respecto del año anterior.

Otro dato: 76 por ciento de los mexicanos expresan que viven con miedo a la delincuencia. En Yucatán en cambio, 7 de cada 10 personas creen que su estado es seguro y también confían en sus corporaciones policiales, las cuales, dicho sea de paso, operan con menos presupuesto público que en otros estados que encabezan los índices delictivos a nivel nacional.

Las autoridades estatales estiman que esta cumbre internacional generará una derrama económica de aproximadamente 85 millones de pesos, con una afluencia de 35 mil personas.

Crucial para el turismo de la zona.

Esto es lo que pasa con el tema de la seguridad: también se convierte en un tema de economía y ésta a su vez se puede convertir en un indicador de bienestar para la sociedad.

El asunto viene ad hoc en una semana marcada por el debate sobre la violencia que se vive en el país y en un año que podría convertirse en uno de los más sangrientos de nuestra historia moderna.

Pero tal vez lo que está pasando en Mérida es una muestra de que cuando de verdad se plantean políticas públicas claras, con una estrategia a largo plazo, lejos de improvisaciones y soluciones a medias, nuestra realidad se puede revertir de una manera radical y más rápido de lo que pensamos.

 

Por GEORGINA TRUJILLO

@GINATRUJILLOZ

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