Los problemas de Trump…

El mandatario parece enfrentar dificultades para encontrar candidatos a ser su jefe de consejeros

José Carreño / Desde afuera   / Heraldo de México
José Carreño / Desde afuera / Heraldo de México

Los problemas de Donald Trump y su estilo de gobierno se reflejan en sus crecientes dificultades políticas.

De acuerdo con versiones circulantes en Washington, Trump no sólo tiene obstáculos, a comenzar por su forma de ser y su rechazo a ser manejado por sus ayudantes, sino su tendencia a no escuchar consejos.

Esa situación se traduce en problemas para el mandatario, que ahora parece enfrentar dificultades para encontrar candidatos a ser su jefe de consejeros.

El domingo, por ejemplo, el jefe de asesores del vicepresidente Mike Pence, Nick Ayers, declinó hacerse cargo de la jefatura de Asesores en la Casa Blanca —habría sido el tercero en dos años­— y todavía no hay un sucesor para el general John Kelly.

Ciertamente hay tiempo; al menos, hasta finales de mes, cuando Kelly entregue su puesto.

Desde la óptica de la prensa política estadounidense, es un momento difícil para Trump, porque a querer o no, enfrenta el prospecto de problemas políticos y legales.

Por un lado, están las ya anunciadas investigaciones que lanzará la entrante mayoría demócrata en la Cámara Baja, con la intención de por lo menos algunos, de tratar de llegar incluso a la impugnación constitucional del mandatario.

Por otra parte, la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la injerencia rusa en las elecciones de 2016 parece estar cerca de conclusiones, que algunos creen no van a ser amables para el mandatario.

La investigación de Mueller llevó ya a plantear acusaciones y recomendaciones de pena para personajes como el exdirector del Consejo Nacional de Seguridad, Michael Flynn; el exjefe de campaña de Trump, Paul Manafort, y su exabogado, Michael Cohen.

Paralelamente, el pleito legal entre Trump y mujeres que dijeron haber recibido pagos para no hablar de sus relaciones con él, parece inclinarse al menos por ahora contra el mandatario, que ya aseguró que fue una transacción entre individuos.

De acuerdo con algunas versiones, la Casa Blanca no está realmente preparada para enfrentar la situación, aunque parezca difícil de creer en un personaje que ha mostrado su inclinación al litigio.

Más aún, las amenazas de impugnación constitucional parecen amenazas vacías: Trump parece haberse vacunado oportunamente, al mantener el Senado en manos republicanas.

Cualquier intento de enjuiciarlo políticamente debe pasar a través de la Cámara Alta, donde los republicanos tienen una mayoría de 53 a 47.

El costo, sin embargo, puede ser alto para la principal potencia económica mundial, un país polarizado políticamente que enfrenta por lo menos la posibilidad de dos años de gobierno entrampado en debates políticos.

La situación se puede traducir en un gobierno Trump más personalizado y dependiente de sus poderes presidenciales, pero sujeto también al constante escrutinio y limitaciones legales.

 

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@carrenojose1

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