Desazón de restauranteros por AMLO

Hay un fuerte rumor de que todo aquel funcionario de alto nivel tiene prohibido comer en restaurantes de precio alto

Carlos_Mota
Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México

Consulté con varias fuentes lo que parece ser una realidad en la industria restaurantera de México: me indican que ningún funcionario público del gobierno federal se aparece en sus restaurantes.

Apuntan a un rumor: el presidente Andrés Manuel López Obrador habría prohibido a secretarios, subsecretarios y todo aquel funcionario de alto nivel desayunar, comer o cenar en restaurantes de precio alto, incluso si quisieran pagar con su propio dinero. No pueden aparecer ahí.

Que los funcionarios no acudan a restaurantes caros puede ser una buena señal de austeridad, como las que quiere poner como ejemplo el Presidente.

Sin embargo, no debe confundirse austeridad con desprecio por la industria, porque si alguno de ellos quisiera hacerlo y gastar sus propios recursos, debería tener la libertad de hacerlo.

Restauranteros me hacen notar que al parecer la visión del gobierno podría tener un filón peligroso, porque los funcionarios de la Secretaría de Turismo también estarían impedidos de ese gasto. En ese caso, apuntan, se estaría omitiendo la gran oportunidad que representa mostrar in situ las cualidades de la gastronomía mexicana a visitantes extranjeros que buscan conocer a detalle y en la experiencia directa los atributos que ofrece la industria, y ser guiados en esa experiencia por quienes hacen la política pública al respecto. Pero no ocurre así.

En cualquier caso, lo que es un hecho es que la situación representa un desafío para Francisco Fernández Alonso, el presidente nacional de la Canirac.

La cámara de los restauranteros tiene el reto de que la gastronomía no deje de ser un pilar de potenciación turística para el país.

La política pública al respecto parece estar a la deriva. Los capítulos locales de la Canirac dan tumbos para aliarse con el gobierno sumándose al programa Jóvenes Construyendo el Futuro, como en San Luis Potosí, Orizaba, Oaxaca o Colima.

Sin embargo, no parece haber una estrategia nacional que sume a esta importante industria al nuevo gobierno, situación que se agrava si ni siquiera los funcionarios se pueden sentar en los restaurantes.

AMLO se ha detenido a comer durante sus giras en pequeños cafés, fondas y puestitos de comida a pie de carretera. Son gestos auténticos de cercanía con la gente. No obstante, si juzga a los grandes restaurantes como lugares indeseables, e impone esa visión en todo su gabinete estará condenando a toda una industria a eliminar el elemento aspiracional que es inherente a la sofisticación gastronómica que está ocurriendo en todo el planeta y que estaba creciendo en México.

JALISCO RESTAURANTEROS

Restauranteros de Jalisco afirman que toda la industria local está por apoyar fuertemente al gobernador Enrique Alfaro para convertirse en contrapeso de AMLO. Esto incluye cocineros, meseros, etc.

Harán ruido… y son muchos.

 

[email protected]

@soycarlosmota

 

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónBueno, malo y feo

Bueno, malo y feo