Desahucio al nuevo aeropuerto

Antes de la consulta ciudadana, el equipo de transición de AMLO ya decretó la inviabilidad del NAIM

Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México
Alfredo González / A fuego lento / Heraldo de México

Independientemente del resultado que arroje la consulta ciudadana del 28 de octubre, en el equipo de transición de Andrés Manuel López Obrador están completamente convencidos de que es inviable la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), por los daños al medio ambiente, el monto de las inversiones y los conflictos sociales que ha provocado.

Además, cada día que pasa se acumulan otros problemas relacionados con los costos fuera de presupuesto y la escases de materiales de construcción, sobre todo para el relleno de la zona lacustres que no ha visto su fin, y cuya demanda ha provocado la sobreexplotación de todas las minas de los alrededores.

Esta situación ha orillado al equipo de transición a considerar seriamente parar la obra, con todo y los costos que esto implicaría.

No sólo eso, ya tienen en la mesa un plan de más largo aliento que no necesariamente involucra a Texcoco ni a la base aérea de Santa Lucía.

Exploran la posibilidad de poner en marcha un nuevo proyecto aeroportuario en el centro del país, me platicó gente cercana a López Obrador.

La idea es crecer los aeropuertos de QuerétaroTizayucaToluca Puebla, para dar salida a vuelos internacionales que sólo son de conexión y que significan 60% de las operaciones que se realizan actualmente en el aeropuerto capitalino.

Un grupo de expertos trabaja a marchas forzadas para entregar el primer borrador del proyecto.

Pero mientras eso ocurre todo seguirá su curso, y a mediados de la próxima semana se tendrán las preguntas y el método para la realización de la consulta ciudadana.

Además, el próximo lunes, un grupo de futuros funcionarios iniciará recorridos por las inmediaciones del predio de la nueva terminal. Buscan recoger testimonios de la población, como el miércoles pasado en la CDMX; pero, sobre todo, conocer las afectaciones por la obra.

Acudirán los próximos titulares de Comunicaciones y Transportes, Javier Jiménez Espriú; de la Sedatu, Román Meyer; de la Semarnat, Josefina González Blanco; y del Bienestar, María Luisa Albores.

Llegarán con varios documentos: el pliego de peticiones de pobladores de la zona y los resultados de algunos estudios que hicieron expertos sobre aspectos ambientales e hidrogeológicos.

No escatimarán tiempo ni recursos para documentar lo más que puedan a ras de tierra, porque con la información que cuentan están más convencidos de que el proyecto no tiene futuro.

Por ejemplo, las características del terreno se han convertido en el talón de Aquiles.

Quieren poner una placa de concreto sobre un lago, les dijo un experto. Y enseguida lanzó una advertencia: o lo cancela Andrés Manuel o lo cancelará la naturaleza.

De ese tamaño es la papa caliente que tendrá que resolver el gobierno de López Obrador que, para su desgracia, si el proyecto continúa, ni siquiera le tocará inaugurarlo a él.

Ayer la presidenta Janine Otálora hizo una revelación interesante y hay que estar pendientes de que lo que en breve resolverá el Tribunal Electoral.

Los magistrados estudian un proyecto para regular las audiencias de alegatos en las que participan los magistrados, así como integrantes de sus ponencias.

Nada de reuniones en lo oscurito, ni encuentros que se presten a especulaciones. La idea es transparentar todo: con quién se reúnen, las fechas de los encuentros y los temas que abordan para que la ciudadanía tenga opciones para conocer, comprender y discutir las acciones, sentencias y criterios del máximo órgano electoral del país.

 

Y como dice el filósofo… Nomeacuerdo: Las decisiones son fáciles cuando sólo hay una alternativa.

 

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@ALFREDOLEZ

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