Depresión

Cruz Azul perdió la final el 16 de diciembre. Estamos a 21 de febrero y todavía no se recupera

Depresión

La afición cementera cayó en depresión y se fue por oleadas del Estadio Azteca. Abandonó la causa, le dio la espalda.

Se rompió la burbuja del encanto. Lo que hace seis meses era magia y una suma de factores positivos, hoy es desencanto, divorcio entre público y jugadores, falta de funcionamiento y un miserable decimocuarto lugar en la tabla de posiciones. ¿Cómo puede cambiar tanto un equipo de futbol?

Ni Elías Hernández ni Roberto Alvarado ni un central extraordinario como Pablo Aguilar están en un buen nivel, sino todo lo contrario.

La asistencia de público ha caído dramáticamente y aunque se comprende que el partido contra los Alebrijes de Oaxaca del martes pasado era de Copa y en un día entre semana, la entrada fue raquítica, de apenas mil 600 espectadores, en un inmueble al que le caben cerca de 90 mil aficionados.

El fracaso celeste fue mayúsculo, al resultar eliminado del Torneo de Copa por una escuadra de Segunda División que tiene una nómina muy inferior a la del conjunto de La Noria.

A final de cuentas, siento que fue peor perder una Final ante el América con un planteamiento amarrete y un desempeño tibio, que caer ante los mismos cremas entregándose al máximo en aquella noche pasada por agua de 2013 en Santa Úrsula.

Todo cambió y ahora mismo hasta pudiera estar en duda la continuidad de Pedro Caixinha como técnico de esta máquina descompuesta.

¿Dependerá del resultado que consiga en el choque liguero contra el desahuciado Veracruz este viernes por la noche en el Puerto Jarocho?

SEMÁNTICA

Rodrigo Ares de Parga, presidente del equipo de la Universidad Nacional Autónoma de México, declaró que en 2021 los Pumas tendrán presupuesto para comprar jugadores de a de veras. Muchos lo entendimos como una forma de menospreciar tácitamente al plantel actual.

Lo que quiso decir es que dentro de dos años la institución universitaria ya podrá contar con dinero de a de veras (presupuesto elevado) para comprar jugadores. Cuestión de semántica.

Ares se dio cuenta del dislate, corrigió a tiempo y se disculpó a través de un comunicado, pero cuando se disponía a hacerlo también en la televisión, apenas sentí que cuestionaba mi crítica, lo paré en seco y me mostré intransigente, incomodándolo sin motivo.

Uno se ufana de atesorar mesura y tolerancia, y esta vez no fui ni mesurado ni tolerante. El problema no es el tema en sí, sino mi actitud. No recuerdo haber actuado así en 35 años en la televisión. Me porté como si no cometiera errores. Deplorable.

Ya le dije en privado que lo lamento. No quería dejar de hacerlo públicamente.

 

Por HERIBERTO MURRIETA

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