Me canso ganso

Asistimos a la construcción de una Presidencia poderosa, donde AMLO todo lo puede

Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México
Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México

AMLO manda. Tiene el control del Ejecutivo y también de buena parte del Legislativo. No todo, pero suficiente como para cambiar la Constitución cuando quiera, para lo que quiera y cuantas veces quiera. Asistimos a la construcción de una Presidencia todopoderosa, donde el presidente todo lo puede. Lo que diga, se hará. Los contrapesos agonizan. La oposición permanece en el terreno de lo anecdótico y está en vías de extinción. La ruta está clara. Por eso, lo que sorprende es que haya sorprendidos. El Presidente que, en términos de popularidad, está en los cuernos de la luna, sabe que tiene legitimidad y aprobación a mares. Ambas las utiliza para hacer lo que considera debe hacer para cumplir a los mexicanos. Cuando haya que escuchar, escuchará a los especialistas y organizaciones, pero eso no significa que les vaya a hacer caso. También el arte de la simulación va perfeccionándose conforme avanza la 4T.

No importa si se trata de la definición del nuevo aeropuerto, el Tren Maya o la creación de la Guardia Nacional. Bienvenidas todas las voces. Bienvenidas las preguntas. Bienvenidos los debates. Bienvenidos los disensos. Bienvenidos los argumentos bien documentados. Pero se hará lo que el presidente diga, como diga y cuando diga. En el camino podrá llevar a sus colaboradores y sus legisladores –porque nadie se equivoque, son suyos- a dar bandazos. No importa. Para eso están. Son accidentes en el camino. Fusibles que se pueden cambiar. Al presidente nada le pega. Es intocable. Él no se equivoca.

El ejemplo más reciente del ya famoso me canso ganso, que describe la forma como se ejecutan buena parte de las decisiones del actual gobierno, pasa por la aprobación la noche del miércoles, de la Guardia Nacional.

El cuerpo de seguridad, sobre el que se recarga buena parte de la estrategia contra la violencia del gobierno federal, se avalaría, tal y como el presidente lo instruyó. ¿Alguien lo dudaba? ¿Algún ingenuo pensó que los legisladores de Morena eran independientes y realmente considerarían las opiniones de organizaciones que advirtieron los riesgos de conformar un cuerpo que, operativamente, encabezarán militares? ¿Hubo inocentes que creyeron que el mando mixto significaba otorgar responsabilidades en la toma de decisión a los civiles?

Las audiencias que se dieron en San Lázaro para nutrir el dictamen que se votaría, no fueron más que ejercicios testimoniales. Las opiniones ahí vertidas, quedaron ignoradas. Morena y sus aliados -habrá que agregar al PRI-, cambiaron la Constitución para crear un cuerpo que, según los conocedores, profundizará la militarización. De si es cierto o no, y sobre los matices, habrá tiempo de profundizar. Por lo pronto, la Guardia debía aprobarse. Ésa era la instrucción. Me canso ganso. Y se aprobó.

Off the record: Si la operación política de Ricardo Monreal terminó de cuajar, hoy será votado como fiscal, el encargado de despacho de la PGR Alejandro Gertz.

 

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@mlopezsanmartin

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