El gran derrotado

De ser el centro de la burbuja presidencial y tener poder e influencia en la toma de decisión, pasó al ostracismo

Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México
Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México

El sexenio deja muchos derrotados, pero uno en particular perdió cuanta batalla emprendió.

No sólo Enrique Peña Nieto cargará, como parte de su legado, el fracaso electoral de su partido, el PRI, en las urnas el 1 de julio, y abandonará la Presidencia –lo que de facto parece haber hecho ya- con los peores niveles de aprobación que haya tenido cualquier mandatario –arañando el 20% de aceptación-. Hay un personaje, sin el que no se entiende ni el actual sexenio, ni los ejes del mismo, ni la derrota en los comicios presidenciales. Aurelio Nuño, el gran derrotado.

El protegido del Presidente, que llegó con Peña Nieto recomendado por Luis Videgaray todavía en el Edomex, pasó de flotar en las nubes a caer de golpe y estrellarse contra el suelo. Documentar su camino, es seguir la trayectoria de los fracasos de un gobierno que vive su ocaso.

Desde Los Pinos, como Jefe de la Oficina presidencial, Nuño fue el articulador del Pacto Por México, del que hoy sólo queda la anécdota. La primera gran reforma, como la calificó ya como titular de la SEP, la Educativa, respira de manera artificial. AMLO ha repetido una y otra vez –incluso frente al propio Presidente en la única conferencia conjunta que han ofrecido, en Palacio Nacional- que se cancelaráElba Esther Gordillo, a quien se detuvo, pues representaba un obstáculo para la aprobación e implementación de la misma, no sólo está libre, sino con ánimo de revancha acusando persecución política de quienes la privaron de la libertad.

Nuño, impuesto por Peña Nieto, coordinador de la campaña presidencial del PRI que menos porcentaje de votos dio a ese partido en su historia –menos de 15% del total de votos-, se quedó sin nada. No fue candidato a ningún cargo y no tendrá posición alguna. De ser el centro de la burbuja presidencial y tener poder e influencia en la toma de decisión, al ostracismo.

El hombre fuerte del Presidente, está de facto fuera de la vida pública. Intentó ser candidato presidencial, no pudo. Buscó defender su reforma, la Educativa, tampoco lo consiguió. Fue pieza clave en la detención de Elba Esther Gordillo, y la maestra está libre. Trató de llevar a buen puerto la campaña presidencial que Peña Nieto le encomendó, y la hundió. Aurelio Nuño fue el responsable de la estrategia, la ejecución de la misma y, por tanto, de sus resultados. Es el gran derrotado. Una estampa que retrata el sexenio que se va.

Off the record: Va por Graco Ramírez, sí, pero también por su hijastro Rodrigo Gayosso, a quien su primer círculo detecta como contacto con oscuros e inconfesables intereses. El próximo gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, entrará con los tachones por delante contra quienes, acusa en público y privado, no sólo quisieron frenar su camino a la gubernatura, sino pretendieron manchar su nombre. Los expedientes están en manos de su representante José Manuel Sanz.

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@MLOPEZSANMARTIN

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