AMLO, sin pararrayos

Él se ha colocado al frente, absorbiendo el costo por el desabasto de gasolina; el director de Pemex brilla por su ausencia

Manuel_López_San_Martín
Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México

Vaya contradicción, el Presidente más votado en la historia, luce solo en el tema más álgido que le ha tocado enfrentar a su joven administración, que apenas cruza el umbral de los 40 días: el desabasto de combustible. El que llegó a la Presidencia con más de 50% del apoyo, no encuentra resortes dentro de su gabinete para enfrentar la primera crisis del sexenio. AMLO no tiene pararrayos. Si un equipo no resuelve más problemas de los que genera, no funciona.

Frente a la carencia, tendría que ser el titular de Pemex quien se pusiera en primera línea, hablara de las nuevas formas de distribución, flujos, tiempos, costos y dinámicas implementadas. O, de perdida, tendría que haber un corte diario de la Secretaría de Energía para contarnos cómo van paliándose los efectos de la crisis. O ya, por no dejar, los titulares del Ejército, Marina y Seguridad deberían hablar de la estrategia contra el huachicoleo. Pero no. Todo cae en cancha del Presidente que ha tenido que plantar cara al desabasto en casi una decena de estados, tratando de explicar aspectos técnicos que no tendría por qué dominar.

La comunicación de Octavio Romero Oropeza, director de Pemex, se limita a boletines. Ni una palabra. Ni entrevista. ¿Su último tuit? 19 de junio del año pasado. ¿Por qué la ausencia?, pregunté el lunes por la tarde al vocero presidencial Jesús Ramírez Cuevas. Está concentrado resolviendo el asunto, me dijo en la radio, en MVS noticias. Cuando el malestar de miles busca sobre quién descargarse, López Obrador absorbe el desgaste.

Un aspecto positivo, donde podría colgarse el mérito de ir tras bandas dedicadas al huachicól y dejar lo técnico a los técnicos, terminó en crisis. La política plausible de enfrentar un monstruo que se dejó crecer, generó un boquete anual a las finanzas públicas de 60 mil millones de pesos, y donde hay poderosos intereses, terminó enredado porque el director de Pemex no asume su responsabilidad.

Tenemos gasolina suficiente, no hay problema de desabasto, lo que estamos cuidando es la distribución, no abrir los ductos para que no haya fugas… El paso que se dio consistió en controlar el sistema de monitoreo de ductos. Se cerraron válvulas que se abrían y que llevaban a que se ordeñaran los ductos y se robaran los combustibles… La forma más barata de transportar combustibles es a través de ductos, es más barato, lo mismo que los buque-tanques, el ferrocarril y como en el cuarto, quinto lugar en costo, las pipas… Es una situación transitoria en tanto resolvemos el robo de combustible (…) es un reacomodo para ver qué nos resulta mejor, es un proceso para normalizar.

Todo eso lo dijo el Presidente, cuando debió haberlo hecho el director de Pemex. ¿Por qué se puso en la primera línea el Presidente? No puede ni podrá solo. Requiere equipo. ¿Le alcanza con lo que tiene o necesita refuerzos?

-Off the record: ¿Qué mano mueve con tanto entusiasmo el nombre de Manuel Velasco como sustituto de Olga Sánchez Cordero en Gobernación? ¿O es él mismo quien se apunta? ¿A quiénes incomoda tanto la secretaria?

 

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@mlopezsanmartin

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