AMLO necesita bomberos

López Obrador no puede atender todos los frentes. No puede ser el bombero que apague todos los fuegos

Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México
Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México

Buena parte de las propuestas más ambiciosas que desde campaña puso sobre la mesa el hoy Presidente electo, no pasan tanto por lo técnico, como por lo político. Expertos en política es lo que necesita. Bomberos profesionales para que no tenga que vivir seis años apagando fuegos.

Dentro de sus 25 proyectos prioritarios, el número uno es la definición sobre la ubicación del Nuevo Aeropuerto Internacional de México que, sí, obliga a revisar aspectos técnicos con técnicos, pero también a acomodar intereses y administrar expectativas. López Obrador prometió una y otra vez frenar la construcción de la obra en Texcoco. ¿Qué hacer si la consulta la gana esta opción, cómo apuntan las mediciones hasta ahora publicadas, de Mitofsky, Reforma y El Financiero? Política.

El número tres es la construcción del Tren Maya. La ruta del proyecto atraviesa regiones de tensión, por decir lo menos. Una veintena de organizaciones de la zona maya de la península de Yucatán, que forman parte de la Red Nacional Indígena, piden a AMLO que se les consulte para no seguir las malas prácticas del gobierno de subastar, autorizar, y contratar proyectos, sin solicitar el consentimiento de nuestros pueblos indígenas. ¿Qué necesita un tren que cruzaría el núcleo de la Reserva de la Biósfera de Calakmul, Patrimonio Mundial de la Humanidad? Mucha política.

El 10, va sobre la siembra de un millón de hectáreas con árboles frutales y maderables. El millón de hectáreas, para hacer posible Sembrando Vida, que se recarga en la Secretaría de Bienestar, necesita un proceso de convencimiento y ejecución que involucrará a cientos de miles de personas en 19 entidades del país. La idea no es mala, pero necesita de horas de diálogo y alinear incentivos, que no es otra cosa que política.

Echar abajo la Reforma Educativa y construir una nueva, obliga, sí a escuchar a expertos e interesados en el sector, maestros y alumnos y padres de familia y organizaciones, pero sobre todo, implica una labor de conciliar y evitar rupturas –incluso entre aliados de AMLO, enfrentados entre sí, como la CNTE y SNTE-. Que no haya más sillazos en los foros consultivos, que nadie busque imponer su visión ni intente presionar desde las calles, es política.

Los ejemplos abundan también en otras carteras, Seguridad, Trabajo, SEDATU… López Obrador no puede atender todos los frentes. No puede ser el bombero que apague todos los fuegos. Necesita expertos en política que solucionen, y no que se enreden –ni lo enreden- más. Pero él tiene que soltarlos y delegar. De otra forma, corre el riesgo de quedar atrapado, de que los problemas, que con toda seguridad crecerán como bola de nieve ya en el ejercicio de gobierno, entierren su agenda prioritaria.

Requerirá política en Comunicaciones y Transportes, política en Desarrollo Social (ahora Bienestar), política en Educación, Seguridad, Trabajo… política, política y más política.

-Off the record: ¿Tan rápido el ex presidente del PRD Manuel Granados consiguió chamba nueva?

 

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@MLOPEZSANMARTIN

 

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