Decisiones que fortalecen la democracia

La Corte dejó claro que el Congreso no tiene competencia para legislar en materia de seguridad pública

Enrique_Rodríguez
Enrique Rodríguez / Libertad bajo palabra / Heraldo de México

Siempre es refrescante para la vida del país ver a un tribunal que hace su trabajo con responsabilidad, el jueves pasado la Suprema Corte de Justicia dio una muestra de lo importante que es esta institución para el indispensable equilibrio de poderes. Auténtica bocanada de oxígeno nos dieron los ministros en ejercicio de sus facultades al invalidar en su totalidad una ley engañosa, regresiva y peligrosa para las libertades en México.

La Ley de Seguridad Interior, aprobada por el Congreso, pretendió darle vuelta al artículo 21 de la Constitución, que con claridad establece que la seguridad pública, es una función a cargo de la federación, las entidades federativas y los municipios. Y agrega con precisión, las instituciones de seguridad pública serán de carácter civil.

La Corte dejó claro que el Congreso no tiene competencia para legislar en materia de seguridad pública y en este sentido, el Ejército y la Armada de forma excepcional realizan labores que no les son propias y tampoco pueden ser permanentes. La ley que echó abajo la Corte, trataba de disfrazar una función de seguridad pública nombrándola como de seguridad interior. Desde la política no se ha querido reconocer que la inseguridad nos ha situado en un verdadero estado de excepción, reconocerlo y formalizarlo jurídicamente es un desgaste que nadie quiere asumir, se ha preferido maquillar la realidad.

En este contexto nadie puede regatear a los ministros, que han cumplido con su papel como garantes de la Carta Magna. El contexto de la resolución nos recuerda que hay quienes impulsan equivocadamente la creación de un Tribunal Constitucional por encima de la Corte; no se equivoquen, este Tribunal ya lo tenemos desde 1995 y estamos obligados a fortalecerlo preservando su independencia, lejos de mezquinos intereses que pretenden someter el Estado de Derecho a las conveniencias del poder político.

Muchos quisieran olvidar que la Suprema Corte tiene atribuciones constitucionales bien definidas para revertir leyes aprobadas en el Congreso e incluso juzgar actos del Poder Ejecutivo materializados en disposiciones que violentan a otros órdenes de gobierno. Por eso es justamente un contrapeso, es justamente por eso que interesa conculcar su independencia y autonomía.

EDICTOS En oficio girado el 14 de noviembre por Cuauhtémoc Figueroa Ávila, director general de Recursos Humanos de la PGR, se avisó al personal de la dependencia que con motivo de la entrada en vigor de la nueva Ley Federal de Remuneraciones de los Servidores Públicos, se aplicarán los ajustes salariales correspondientes. En los últimos días oficios como éste han sido el común denominador en oficinas del gobierno federal para notificar la nueva realidad de la burocracia, cuya calidad profesional empeorará en los tiempos que vienen. Así, la corrupción que se pretende combatir germinará lamentablemente con mayor fuerza. Hasta el jueves.

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