De subsidios a gasolinas y otras historias

La historia de impuestos al combustible es compleja

Jorge Lavalle/ Columnista invitado/ Opinión El Heraldo de México
Jorge Lavalle/ Columnista invitado/ Opinión El Heraldo de México

Existen múltiples comentarios alrededor de los precios de las gasolinas, la mayoría negativos. El uso y abuso del tema para fines políticos, muchas veces sin argumentos sólidos y jugando con el ya arraigado malestar social, señalando generalmente a un culpable del alto precio: El gobierno en turno por los impuestos.

Seguramente en más de una campaña política le han propuesto que la gasolina cueste la mitad o inclusive sea gratis, pero esto nunca ha ocurrido independientemente de quién gobierne y es que, pretender que el estado subsidie de manera generalizada bienes o servicios es absurdo y no representa un instrumento eficaz ni para combatir la desigualdad y la pobreza, ni tampoco para incentivar el crecimiento.

Como dato, la Agencia Internacional de Energía reporta en 2018, que el precio promedio mundial de las gasolinas fue de 0.97 dólares por litro, un alza de 14% frente a 2017, en el caso de México se tuvo un precio promedio en 2018 de 0.98 USD/1, colocándolo dentro del promedio, en consecuencia, no somos los más caros ni tampoco estamos subsidiando a gran escala las gasolinas comparado con los demás países.

El IEPS a gasolinas ha significado desde un enorme costo para las finanzas del país, hasta un motor de recaudación para el estado.

Ahora bien, las gasolinas están gravadas con 4 impuestos: IEPS Federal, IEPS estatal, IEPS al CO2 y el IVA, de los cuales, el IEPS es el utilizado como regulador, cuando se habla de subsidios, quiere decir, que el estado está dejando de recaudar el impuesto o inclusive tiene que aportar recursos.

Para darnos una idea, hace no mucho tiempo el monto de los subsidios superó 220 mil millones de pesos en un solo año, recursos que el gobierno ha tenido que destinar para controlar los precios, en contexto, si lo comparamos directamente con el proyecto de presupuesto 2020 sin traerlo a pesos reales, equivaldría a 4.5 veces el presupuesto de la Sener o 7.5, de la Semarnat o más de 5 veces el de la UNAM.

Hoy en día, el IEPS es positivo, es decir el estado está recaudando recursos. Pero seguramente habrá escuchado el nuevo gasolinazo por que el gobierno está retirando los subsidios a las gasolinas, pero comparando nuestros precios con otros países esta claro que esto no es así.

De hecho, los subsidios a las gasolinas disfrazado de política pública para beneficiar a las personas con menor nivel de ingresos, termina representando un estímulo directo para los más ricos. Según datos del IMCO, del subsidio, por cada peso que se beneficia la población con menor ingreso, el de mayor ingreso recibe 32 pesos.

La realidad es que ninguno de los argumentos para aplicar subsidios generalizados a las gasolinas está justificado, citando como ejemplo a Venezuela, donde se vende totalmente subsidiada, tiene precio simbólico de 35 centavos e inflaciones interanuales que han superado el 1,370 por ciento.

Estos subsidios incentivan el mayor consumo de combustibles, los cuales impactan el medio ambiente y en consecuencia nuestra salud. Según datos del IMCO, México ocupa el lugar 25 de mayor consumo de gasolinas a nivel mundial y el mayor consumo per cápita de Latinoamérica con 295 litros.

Todo esto no significa que no se deba de analizar la posibilidad de realizar ajustes a los impuestos a las gasolinas, hoy la suma de los 4 impuestos ha llegado a representar hasta 34% del costo.

Dejemos de irnos con la finta de políticos que vienen a decirnos que subsidiar las gasolinas nos traerá beneficios reales, México cuenta con grandes áreas de oportunidad para que, a través de inversión pública, pero principalmente privada, contemos con mejores condiciones y un mercado más competitivo de gasolinas con precios bajos, al igual que mejores productos y servicios

POR JORGE LAVALLE 

SOCIO DEL DESPACHO ACCURACY LEGAL AND CONSULTING

[email protected]

eadp

¿Te gustó este contenido?