De palabras no vive México

Los datos señalan que todo va bien; incluso hay empresarios que se suman a ese optimismo en palabras, pero que todavía no anuncian inversiones que ratifiquen sus declaraciones

Óscar Sandoval / Articulista invitado / El Heraldo de México
Óscar Sandoval / Articulista invitado / El Heraldo de México

Con los 100 días de la administración de Andrés Manuel López Obrador se dio la tercera llamada.

En el escenario de México tenemos a un Presidente que tiene datos que señalan que todo va bien; empresarios que se suman a ese optimismo en palabras, pero que todavía no anuncian inversiones que ratifiquen sus declaraciones; y ciudadanos que construyen esperanza en el personaje épico de la vida pública nacional, pero que no necesariamente traducen en gasto. Estamos viviendo de palabras.

Imposible no aplaudir que el Presidente promueva el desarrollo. Evidentemente hay desacuerdo en el cómo respecto a lo que se hacía antes.

En la conferencia del 13 de marzo hubo un tema interesante: si hay una empresa que está a punto de quebrar porque está siendo hostilizada por excesivos impuestos, hay que ir a ver cómo se resuelva el problema (…) porque si no se arruinan las empresas, se cierran y se afecta la economía.

En lo dicho se asoma la posibilidad del rescate de las empresas privadas por el Estado (¿En dónde se hace la fila para acceder a este beneficio? ¿En la Secretaría de Economía, en el Servicio de Administración Tributaria (SAT) o en la Oficina de la Presidencia?), la aceptación implícita de que los impuestos son altos, la protección de los trabajadores y la previsión de que hay una situación económica compleja.

En este cóctel observamos además un poco de distintas teorías económicas. ¿Será que la conjunción de todas dará mejores resultados que cada una? La respuesta para cada sector es distinta, eso es lo que preocupa.

El común denominador es que en palabras todos coinciden.

La distancia se hace grande cuando hay que poner dinero. El gobierno lo dice: una mezcla de recursos, pero para que la receta que nos proponen funcione, tienen que participar activamente todos y no estamos viendo eso.

Para muestra basta un Berlín. Vale la pena que el secretario Miguel Torruco Marqués nos platique de los resultados de la austeridad en la Feria Internacional de Turismo (ITB) de Alemania y que esta experiencia sirva para que los involucrados inviertan inteligentemente en promoción de México en el mundo.

También es tiempo de que nuestras carteras entiendan cómo funciona aquello de que los precios e impuestos no suban en términos reales y se empate esto con que nos alcance con lo que ganamos.

En fin, una mezcla de recursos.

#COMPETENCIACONFUNDIDA

La agenda de la Cofece confunde hasta los expertos en la materia. Con o sin agenda, la comisionada presidenta Palacios está generando desconfianza, lo que le da un golpe a ella y aquello en lo que dice creer. Ahí tiene al caso DisneyFox, que, si bien a ellos no les da motivo de preocupación, al menos en el espacio de lo público parece que convenientemente limitaron el análisis, cuando en otros sectores no quitan el dedo del renglón.

#DESTINOAMIGABLE

Con creatividad, la Secretaría de Turismo da un golpe positivo para ampliar el mercado turístico en México y dar la bienvenida a la diversidad y a este segmento registra un gasto por encima del viajero convencional.

 

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@osandovalsaenz

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