De golpes a golpes

En México, las condiciones niegan el surgimiento de una dictadura militar. Aquí existe un pacto cívico-militar, no escrito, y que está vigente hasta la fecha

Ignacio Anaya Minjarez/ Columnista de El Heraldo de México
Ignacio Anaya Minjarez/ Columnista de El Heraldo de México

Últimamente ha hecho eco la frase golpe de Estado en varios espacios de opinión, retomado hace poco por el presidente Andrés Manuel López Obrador, y aun más reciente, volvió a sonar con los acontecimientos en Bolivia.

Es sin duda una palabra fuerte, especialmente si miramos la historia de Latinoamérica a lo largo del siglo XX y, en específico, los golpes que terminaron instaurando dictaduras militares, como fue el caso de Augusto Pinochet en Chile, el 11 de septiembre de 1973. Son acontecimientos que quedaron marcados en la memoria colectiva Latinoamericana, por lo que no es sorpresa que al opinar sobre el caso de Bolivia inmediatamente surjan comparaciones con el golpe militar de Pinochet.

En México, las condiciones niegan el surgimiento de una dictadura militar. Aquí existe un pacto cívico-militar, no escrito, vigente hasta la fecha. Su origen lo podemos encontrar en la llegada de Miguel Alemán, el primer Presidente civil después de una generación de revolucionarios, a la Presidencia en 1946.

En ese momento cobró efecto dicho pacto, el Ejército entraría en total lealtad hacia la institución presidencial, mientras que ésta se comprometía a no intervenir en los asuntos internos de la parte castrense. De esta manera, no fue posible que se dieran las condiciones político-militarespara provocar un levantamiento por parte de los soldados, como sí sucedió en América Latina.

Ahora bien, antes del pacto cívico-militar, sí surgieron en el país varios golpes de Estado durante la primera mitad del siglo XX. Si nos ponemos estrictos, la Real Academia Española (RAE) define un golpe de Estado como la destitución repentina y sustitución, por la fuerza u otros medios inconstitucionales, de quien ostenta el poder político. Con esta definición podemos encontrar cuatro sucesos que entran en la categoría.

El primero es la llegada de Francisco I. Madero al poder (sí bien Madero llamó a elecciones para legitimar su mandato, éstas no pudieron haber surgido sin un levantamiento armado y el posterior exilio de Porfirio Díaz); el segundo sería el episodio de la Decena Trágica, llevado a cabo por Victoriano Huerta y que terminaría con el asesinato de Madero y el vicepresidente José María Pino Suárez.

El tercero comprendería la Revolución constitucionalista y el exilio de Huerta; el cuarto y último, lo estableceríamos con el levantamiento de Álvaro Obregón y los sonorenses contra Venustiano Carranza, y el posterior asesinato de éste mientras huía.

En 10 años podemos encontrar cuatro golpes de Estado en el país, si nos ponemos estrictos con la definición que ofrece la RAE. Pero estos constantes conflictos, mejor conocidos como la Revolución Mexicana, fueron fundamentales para instaurar un régimen político que fuera consciente de los peligros de la relación Ejército-caudillo revolucionario.

Con esto fue evitada una dictadura militar, pero no podría haber sido sin un sacrifico, y ese sería el control de la política por un solo partido hasta el siglo XXI.

POR IGNACIO ANAYA MINJAREZ

@IGNACIOANAY

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