Da igual si AMLO es de Izquierda

El Presidente ha dicho que nuestro país, bajo su gobierno, siempre cumplirá con sus compromisos de deuda

Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México
Carlos Mota / Un montón de plata / Heraldo de México

Muchas personas continúan pensando que el mundo político está dividido entre la izquierda y la derecha. Según esa lógica la izquierda favorece una agenda social y a los grupos vulnerables; mientras que la derecha es más proclive a cuidar los diferentes tipos de capital como fuente de prosperidad. Esa división, sin embargo, parece desmoronarse como fundamento del orden político del mundo actual. Los casos de Argentina, México y Estados Unidos lo ilustran.

El episodio de Argentina, en el que el peso amaneció el lunes con un espectacular desplome de 30 por ciento de su valor frente al dólar, refleja un temor que va más allá de la izquierda o la derecha: la posibilidad de que un gobierno encabezado por Alberto Fernández incumpla los compromisos de deuda y desconozca lo acordado por Mauricio Macri con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

De hecho, Fernández se reunió hace pocos días con Alejandro Werner, Director del Departamento del Hemisferio Occidental del FMI. Tras la reunión, espetó: una vez más en nuestra historia más de 90 por ciento del PBI, en descenso estos últimos cuatro años, se halla comprometido en las aventuras suicidas del sistema financiero y sus representantes locales.

Pero en el caso de México, donde Andrés Manuel López Obrador se define a sí mismo como de izquierda, la relación con el FMI es muy saludable, y el propio presidente ha dicho que nuestro país, bajo su gobierno, siempre cumplirá con sus compromisos de deuda. Asimismo hemos visto la preocupación de su gobierno para que la calificación de la deuda no pierda el grado de inversión, y el compromiso para mantener siempre un superávit fiscal primario.

De tal suerte, la división no es entre derecha e izquierda. Eso da igual. Ni entre conservadores y liberales. No. La verdadera división es entre individuos prosistema e individuos antisistema.

Ese es el fondo del problema. En el caso argentino Fernández es percibido con alguien que podría romper con el sistema, por lo que los mercados globales viven con pánico un escenario en el que Argentina puede dejar de pagar sus bonos y sus deudas y aislarse de nueva cuenta.

Por el contrario, en México los gobernantes pueden pintarse del color político que más les plazca, que hoy todos viven —afortunadamente— convencidos de que con los mercados y con el sistema financiero global no se juega.

En Estados Unidos hay personajes como la joven política Alexandria Ocasio-Cortez, demócrata, quien ha dicho que el sistema está fundamentalmente podrido, y habla frecuentemente en contra de las empresas como Amazon. Y ése también es un gran riesgo.

ANTAD, ANEMIA

¿Es anemia lo que ya vive el comercio al detalle en México? Los números del consumo dados a conocer por la Antad para julio lo sugieren: las ventas a tiendas iguales únicamente crecieron 1.2 por ciento.

POR CARLOS MOTA

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edp

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