¿Cuestión de género?

El periodismo deportivo ha vivido una transformación en la última década: el acceso a las mujeres a ejercerla

¿Cuestión de género?

Algo diferente pasó en la televisión. Al talento femenil se sumaron mujeres que no son periodistas, sino modelos que presentan información deportiva. Los dueños de los medios de comunicación encontraron otra forma de atrapar a sus espectadores y contribuyeron a las descalificaciones contra ellas. Comentarios en el sentido no me importa lo que dice, sino lo que enseña, están por todos lados.

Entendamos también que las periodistas y/o las presentadoras de noticias deportivas tienen el derecho a decidir cómo se visten. Nunca nadie está reparando en si son guapos o feos, en si visten bien o mal o si sus abultados abdómenes corresponden a los de quien, desde una tribuna pública, tiene el derecho de llamarle muerto a un deportista para definirlo por sus carencias físicas.

¿Cómo llegamos a dejar de interesarnos en los contenidos de la información deportiva y mutamos a centrarnos en cómo se visten y qué tanta piel enseñan? Hay una polarización en el gremio que a veces asoma como el comentario que sobre Patty López de la Cerda hizo Gerardo Velázquez de León y, en otras ocasiones, está ahí soterrada en las charlas entre periodistas, hombres y mujeres, sobre si tiene mejores oportunidades una tonta porque se encuera o porque está bonita o el compañero que es güero de ojos claros porque los morenos se ven feos a cuadro.

Los estereotipos, el machismo, el clasismo está tan presente en el periodismo deportivo, que ya es una herida podrida que empieza a supurar. A los comentaristas hombres se les cuestiona porque el espectador no está de acuerdo con su punto de vista. A las mujeres se les juzga y ofende por feas, por encueradas, porque hay quien cree que tiene el derecho de insultarlas por ejercer su derecho a vestirse como les venga en gana. Ah, y ya de salida, cómo no, también el insulto por brutas porque en esas mentes flojas y limitadas lo único que cabe es que las mujeres no saben ni entienden los deportes. No quiero usar la palabra feo, pero muchos que hemos estado en la televisión a veces ni belleza ni talento tenemos y ahí estamos. Jamás he visto que a un comentarista deportivo lo ofendan por feo.

Y si ha esto le sumamos la forma despectiva cómo Pedro Caixinha se rehusó a hablar del futbol femenil, la olla explotó. Lo malo no es que se hagan públicos, sino que sigamos pensando así, que sólo cuando nos vemos descubiertos ofrecemos disculpas y tratamos de convencer de que no somos así, de que fue un resbalón. No, sí somos así. Por fortuna, no todos.

DIACRÍTICO. Caminemos hacia el objetivo de un día dejar de pensar en la ropa o en el físico. Ojalá que el mérito para estar en la televisión sea únicamente el talento. No es cuestión de género, sino de quien esté mejor preparado, mujer u hombre, tenga ese espacio. Mientras tanto, espectadores y compañeros de gremio, ahórrense sus comentarios machistas y misóginos. Dejen de polarizar la sociedad.

@CAMACHO_JORGE

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