Crisis en Salud: Claudia entra en defensa de AMLO

Posiblemente, si Sheinbaum soluciona este asunto, a largo plazo eso signifique salvar el sexenio en su conjunto

Verónica Malo Guzmán / Articulista / El Heraldo de México

Se escuchan amplias y múltiples quejas sobre el sistema de salud en nuestro país, las cuales han arreciado —particularmente en medios— al respecto de la planeación y ejecución del Insabi. Falta de insumos básicos, disminución en el número de doctores y enfermeras y eliminación de la gratuidad para ciertos niveles de atención.

Si bien los problemas en el sector salud venían de sexenios anteriores, la crisis se ha agudizado ante la opinión pública por diversas razones. Pero, lo que es un hecho es que ni siquiera el tema de la inseguridad y creciente violencia ha levantado tantas ámpulas cómo el de las políticas públicas encausadas por la 4T en materia de salud pública.

Y aquellos que deberían absorber los golpes desde el punto de vista político —además del técnico, claro está—que esto comienza a generar al gobierno federal, no se asumen responsables ni en lo político ni de atención pública hacia la ciudadanía —como el caso del actual secretario de Salud federal, Jorge Alcocer—, o sólo lo enredan más —así le sucedió a Juan Ferrer, director del recién creado Instituto.

Estamos acostumbrados a que, ante los grandes asuntos críticos que se han ido originando en lo que va de este sexenio, entre al quite el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard. Tanto es así, que no pocos le han apodado el Vice Presidente. Pero en esta ocasión parece ser que la que sale de emergente es la jefa de Gobierno de la CDMX, Claudia Sheinbaum, quien ha decidido llevarse el problema del desastre del sector Salud a su lado de la cancha. Eso en un intento por arreglarlo o, al menos, comenzar a destrabarlo. El Presidente y la mandataria local saben que los avances positivos que se den en la capital tendrán, poco a poco, efecto en todo México. Posiblemente, si Sheinbaum soluciona este asunto, a largo plazo eso signifique salvar el sexenio en su conjunto.

En mi opinión, es desde este punto de vista que hay que leer el anuncio que ayer hicieron ambos personajes al respecto de la creación de la Universidad de la Salud en la Ciudad de México, para que en junio ingresen 500 estudiantes para medicina e igual número para enfermería.

Se pone de manifiesto que Sheinbaum está tratando de encontrar una solución a un problema que nos afecta a todos y, de paso, asistir a su jefe. No cabe duda que es una acción menor en cuanto a significado, pero real en lo simbólico y que busca quitar presión al gobierno federal en el tema que nos ocupa.

Por supuesto que la universidad —dependiente del gobierno de la Ciudad de México— deberá tener el nivel académico necesario para que sus egresados sean profesionistas capaces. Además, los primeros titulados, si todo funciona de forma correcta, podrán estar haciendo su servicio social hasta dentro de cuatro años y para el caso de los doctores, trabajando hasta en cinco o seis años. Ello sólo muestra un compromiso más allá de su gestión, en lo que debería ser la fórmula de realizar políticas públicas.

Y AMLO ciertamente está agradecido cada vez que alguien de su equipo toma un asunto espinoso y procura resolverlo de forma congruente.

POR VERÓNICA MALO GUZMÁN
VERONICAMALOGUZMAN@GMAIL.COM
@MALOGUZMANVERO


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