Creerle a AMLO, acto de fe

Claridad es lo que falta para atajar el malestar creciente en millones y para frenar la crisis de confianza

Manuel_López_San_Martín
Manuel López San Martín / Definiciones / Heraldo de México

¿Hay o no desabasto de gasolina? Las enormes filas y el cierre de miles de gasolineras dirían que sí. El gobierno de AMLO insiste que no, que se trata sólo de retrasos en la distribución.

¿Qué provoca escasez de combustibles? La estrategia contra el huachicol, contesta la administración federal. La reducción en la compra de gasolina a EU, documenta la firma de investigación ClipperData que, según el The Wall Street Journal, México, desde diciembre adquiere 28% menos gasolinas (254 mil barriles de petróleo). Entonces, ¿disminuyó la compra de gasolina a EU? El Presidente asegura que no. No es cierto, señaló el sábado. No son serios, añadió, sobre el periódico estadounidense.

¿Hay gasolina suficiente? AMLO y su gabinete han dicho que sí, pero la publicación señala la posibilidad de que no.

¿Están estacionados buques tanques cargados con combustible? La secretaria de Energía, Rocío Nahle, dijo a finales de la semana pasada que no: No tenemos registrado que haya algún tráfico en el muelle para descargar. La realidad y el Presidente, señalaron otra cosa. López Obrador reconoció el viernes que hay, al menos, 29 buques tanque con combustible se encuentran fondeados –es decir, no han podido entrar al puerto– en Tuxpan y Coatzacoalcos, debido a que las terminales de almacenamiento están saturadas. Marine Traffic da cuenta de que serían unas 60 embarcaciones en diversos puertos mexicanos y que, mantenerlas en ese estatus genera penalizaciones de entre 25 mil y 30 mil dólares diarios por embarcación. El cierre de ductos dificultó, involuntariamente, que los buques cisterna descargaran, pues, la capacidad de almacenamiento en tierra llegó a su máximo nivel, apunta WSJ.

¿Sólo la actual administración tiene responsabilidad? Desde la oposición gritan que sí. Tachan de irresponsable lo que hecho por AMLO y su gobierno. Pero el mismo texto en WSJ, apunta que desde hace tiempo varias refinerías operan sólo a 40% de su capacidad. Así que sí, los contenedores en tierra están llenos –ante el cierre de ductos-, pero se debe, también, a que Pemex tiene años sin invertir lo suficiente en infraestructura.

¿Cuándo se abrirán los ductos? Es la pregunta clave: ¿Cuándo se resolverá la falta de combustibles? Tardará lo que sea necesario, expresó Nahle. ¿Eso es en dos días, dos semanas o dos meses? No sabemos.

El vocero presidencial me dijo hace una semana, que la situación se normalizaría durante el fin de semana. No sucedió. El Presidente no ha comprometido plazo. Pemex no se aventura, tampoco, y su director, ni siquiera da la cara.

Claridad es lo que falta. Claridad para explicar, para atajar el malestar creciente en millones, para frenar la crisis de confianza y las compras de pánico.

No basta con que el Presidente descalifique una nota o a un medio especializado. Tampoco que pida ayuda al pueblo o confianza en su estrategia. Su gobierno debe aportar información y datos. Alguien debe explicar tiempos, cómos, porqués, costos, dinámicas y estrategia. Porque hasta ahora creerles es un acto de fe.

 

[email protected]

@mlopezsanmartin

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónTal cual

Tal cual