Crecer, ¿Cuánto?

Lo primero es hacer valer el Estado de Derecho de los agentes económicos

Arturo Damm / Pesos y contrapesos / Heraldo de México
Arturo Damm / Pesos y contrapesos / Heraldo de México

He dedicado varios Pesos y Contrapesos al tema del crecimiento de la economía, que se mide por el comportamiento de la producción de bienes y servicios, que podemos analizar a partir del Producto Interno Bruto (PIB) y del Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE).

Tanto por el lado del PIB, como del IGAE, los datos son claros: bajo crecimiento (preocupante) con tendencia a la baja (más preocupante), para ubicarse por debajo del crecimiento promedio anual de la economía mexicana en lo que va del siglo XXI, que ha sido de 2.3 por ciento. Y esa, la barrera de 2.3 por ciento, es la que, obviamente a la baja, no debemos romper.

Después de tanto escribir del tema, y de señalar que el crecimiento de la economía mexicana ha sido mediocre y que debe ser mayor, no han faltado quienes me han preguntado: ¿Cuánto debe crecer la economía?, pregunta a la que invariablemente respondo: No lo sé. Y es verdad, no lo sé, pero lo que sí sé es lo que debe hacerse para que, independientemente de cuál sea el resultado, la economía crezca más, y eso, lo que debe hacerse, es lo que no se ha hecho, y allí están los resultados: un crecimiento promedio anual, en los últimos 35 años, de 2.3 por ciento, con tendencia a la baja.

Lo primero que se necesita es hacer valer el Estado de Derecho para los agentes económicos, tanto por el lado de la producción, oferta y venta de bienes y servicios, como por el de la demanda, compra y consumo de satisfactores, Estado de Derecho que es el gobierno de las leyes justas, siendo tales las que reconocen plenamente, definen puntualmente y garantizan jurídicamente los derechos de las personas, en este caso los agentes económicos, derechos que son a la libertad individual para producir, ofrecer y vender, para demandar, comprar y consumir, y a la propiedad privada sobre los medios de producción, necesarios para poder producir, ofrecer y vender satisfactores, y sobre los ingresos, indispensables para poder demandar, comprar y consumir bienes y servicios, derechos que en México no están, ni plenamente reconocidos, ni puntualmente definidos, ni jurídicamente garantizados, todo lo cual data de febrero de 1983, año en el cual perdimos el crecimiento elevado. Entre 1934 y 1982 la economía creció, en promedio anual, 6.2 por ciento. Entre 1983 y 2018 ese crecimiento fue de 2.3 por ciento.

En febrero de 1983 se introdujo en la Constitución el actual capítulo económico, que hace posible (Art. 25) la planificación gubernamental de la economía (en contra de la libertad individual), y que amenaza (Art. 28) con la expropiación de los medios de producción (en contra de la propiedad privada), lo cual hace de la mexicana una economía poco segura y confiable, sobre todo con AMLO en la presidencia. Si esto no cambia, no vamos a crecer más.

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@ARTURODAMMARNAL

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