Costa Rica y la globalización ambiental

Ningún continente ha escapado del alcance del deterioro ambiental

Guadalupe González / Nuevos entornos / Heraldo de México

Costa Rica ha recibido una merecida atención en estos días, al recibir el reconocimiento Campeones de la Tierra en la categoría Liderazgo Político, por parte de las Naciones Unidas, en un periodo en el que la acción ante las modificaciones ambientales ocupa un buen espacio en las preocupaciones sobre los asuntos de hoy que impactan directamente la condición actual y el futuro de la Tierra.

Un asunto público en el que algunos avanzan más rápido que otros, con palpables resultados cuando se ejecutan políticas como la de la recuperación de la franja boscosa en África, los ríos en Europa, en las medidas para fortalecer la agenda verde en buen número de ciudades o en el campo del mundo.

El deterioro es todavía reversible según los expertos. Costa Rica lo demuestra, así como los diversos programas que se impulsan a lo largo y ancho de la América Central, pero no se detiene y ahora toca en extremo las alturas de glaciares junto con los océanos.

La población mundial se ha manifestado consistentemente por varias generaciones, los cambios se observan, pero no alcanza y los negociadores mesoamericanos junto con los del resto de la región se mantienen activos, como ocurre con el embajador Luis Alfonso de Alba, enviado especial del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas para dirigir los preparativos de la Cumbre sobre Cambio Climático 2019, y otra mexicana, la embajadora Patricia Espinosa, secretaria ejecutiva del mecanismo del organismo dedicado al mismo asunto, el UNFCCC.

La generación global a la que se refiere el sociólogo alemán Ulrich Beck, que representamos, tiene a la puerta la tarea difícil de la toma de decisiones inmediatas que van desde el comportamiento local y comunitario hasta la adopción de medidas globales. Ya son varias décadas de diálogo político sobre estos asuntos. Compromisos existen, más soluciones siguen siendo requeridas con otros enfoques.

Ante la crisis ambiental visibilizada por los incendios del Amazonas, las Américas siguen enfrentando un proceso de desertificación que le afecta no solo a sus territorios sino también a sus colindancias, como el océano, los polos Norte y Sur. En paralelo, otras regiones viven el agravamiento de la crisis y los incendios en estos años.

Ningún continente ha escapado del alcance del deterioro. La responsabilidad regional es clara, y la necesidad de cooperación, interregional. Instituciones como la OEA y el resto de los organismos regionales son clave para el avance. Alineación de objetivos y actividades, cada uno desde su fortaleza.

Ahora que en el debate inicial de la 74ª reunión de la Asamblea General de la ONU se pronuncian representantes de alto nivel a favor de actuar, como bien lo han dicho las altas representaciones de la organización. Ante una tendencia al reordenamiento internacional producto de otros factores como los del ámbito comercial y de seguridad internacionales, existe una ocasión propicia para revisar los compromisos, analizar y reportar soluciones y nuevos procesos de acuerdo.

 

POR GUADALUPE GONZÁLEZ

*CATEDRÁTICA UNIVERSITARIA

ORBE@HERALDODEMEXICO.COM.MX 

@GUADALUPEGONZCH

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