Contrapesos

El saldo más importante fue la recuperación de la Cámara de Representantes por los demócratas

Javier García Bejos / El Heraldo de México

El martes pasado, se celebraron en Estados Unidos las elecciones intermedias para decidir el destino del Senado y la Cámara de Representantes, así como varias gubernaturas que resultan claves en el escenario político estadounidense.

Varios actores, entre ellos el ex presidente de ese país, Barack Obama, nombraron esta elección como la más importante de nuestra generación, debido a la turbulencia social impulsada y provocada por la narrativa construida por el actual gobierno de Donald Trump.

Al final, el saldo más importante fue la recuperación de la Cámara de Representantes por parte de los demócratas, aunque el Senado permaneció en manos de los republicanos.

En las últimas semanas, Donald Trump se lanzó frontalmente para hacer campaña en estados estratégicos, y de alguna suerte convirtió al ejercicio democrático en un referéndum.

Entre múltiples actos de violencia, como los de Pittsburgh y Tallahassee, y la tensión creada ante la inminente llegada de la caravana migrante, la polarización que tanto ama el mandatario estadounidense se convirtió en un ingrediente determinante.

Afortunadamente, la cordura de los votantes en el país vecino, ha acotado profundamente los dos últimos años de este periodo presidencial.

Más allá del resultado global, vale la pena destacar cómo diversas minorías alcanzaron esa representación tan deseada, en posiciones que estaban tradicionalmente ocupadas por hombres blancos.

En especial, la participación de las mujeres al votar y ser votadas fue fundamental.

Ahora, con un nivel histórico de ellas en un escaño, congresistas de origen musulmán y jóvenes inspiradoras como Alexandria Ocasio-Cortez, la política de nuestro vecino del norte tendrá un giro significativo. La reacción del mandatario no se hizo esperar.

Al ser cuestionado por un corresponsal de la cadena CNN en la Casa Blanca, por el impacto que tuvo su agenda política en los resultados, Trump se vio envuelto en una discusión que demuestra claramente lo que veremos en los siguientes años: un presidente inexperto y volátil que deberá gobernar con la oposición, presionado por los medios de comunicación y que es perseguido por los fantasmas de sus vínculos con Rusia.

Al final de cuentas, los pesos y contrapesos son los pilares que hacen sobrevivir a un país democrático, a pesar de los dirigentes momentáneos.

Ante los caprichos y las ocurrencias, están las instituciones, que son las guías para sortear momentos difíciles, siempre y cuando estén conducidas por las personas que verdaderamente se preocupan por sus comunidades.

Así, tendremos que ver si el famoso muro en la frontera, así como otras promesas que promueve Trump, no se pierden en el nuevo contexto de la política estadounidense, el cual ofrecerá resistencia al discurso divisorio y retador de su presidente.

 

JAVIER GARCÍA BEJOS COLABORADOR

@JGARCIABEJOS

 

 

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