Conocimiento y tecnología: fórmula para el crecimiento sostenible de un país

Han existido múltiples modelos que hablan y estudian la correlación real que hay entre el conocimiento y el crecimiento económico del país

Articulista invitado / Rubén Moreira / El Heraldo de México
Articulista invitado / Rubén Moreira / El Heraldo de México

En la actualidad los factores más relevantes en el crecimiento y desarrollo económico de un país son el conocimiento y la tecnología. La evolución natural que ha llevado la tecnología hace que la producción de servicios y productos sea más eficiente y se convierta en un componente primordial que cimienta la prosperidad de todos los ciudadanos.

El progreso que se ha dado a lo largo de las últimas décadas en innovación y tecnología ha incrementado el conocimiento y gracias a ello ahora existen nuevas maneras de cooperación entre instituciones educativas, centros de investigación y desarrollo y el sector empresarial.

Dicho de otro modo, la mejor inversión que puede hacer el país a largo plazo es en el conocimiento. La inversión en desarrollo e investigación en realidad va directa a capital humano y si partimos de la premisa que las capacidades de los individuos son adquiridas y no innatas; la educación es fundamental para el desarrollo del país.

Han existido múltiples modelos que hablan y estudian la correlación real que existe entre el conocimiento y el crecimiento económico del país. Sin embargo, sólo hasta épocas recientes se medían dos variables, conocimiento y crecimiento económico, cuando en realidad desde hace ya algunas décadas se incorpora la tecnología como variable fundamental.

Por lo que para lograr un crecimiento económico sostenible en el mediano y largo plazo hoy en día se tienen que tomar en cuenta dos cosas: conocimiento y tecnología, en donde la segunda amplifica el efecto de la primera. Durante siglos el conocimiento fue un pilar de innovación.

En la actualidad es imposible concebir un progreso acelerado sin la existencia de elementos tecnológicos que aceleran dicho proceso.

En mi libro intento convencer a mis lectores de que la innovación es una práctica diaria y no un proceso esporádico.

Si los mexicanos adoptamos la innovación como un pensamiento y acción de todos los días no se necesita pensar mucho al respecto para entender el impacto significativo que esto tendría en el desarrollo y crecimiento económico de nuestro país.

POR JAVIER LÓPEZ CASARÍN

*Presidente de la Fundación Reinventando México

[email protected]

@LOPEZCASARINJ

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