¿Cómo perder una gubernatura sin quedarse en el intento?

Peléate con todos; impón a tu sucesor; desaparece del estado; en caso de crisis, culpa al de enfrente; haz a un lado a quien te incomoda...

¿Cómo perder una gubernatura sin quedarse en el intento?

¿Cómo alguien que ganó su elección con el 43.29% de los votos, con un margen de 9%, hoy pepena popularidad y su candidato, su hijastro Rodrigo Gayosso, se encuentra en el quinto lugar de las preferencias con 7.8% de intención de voto, 4 a 1 debajo del puntero (encuesta El Universal,12-04-18)?

Graco Ramírez, gobernador de Morelos, podría dar conferencias sobre cómo lo consiguió.

1.- Peléate con todos. Suena fácil, pero no lo es. No se trata solo de pelearse con quien sea, sino de hacerlo al mismo tiempo: el alcalde de la capital de su entidad –a quien ha catapultado a la gubernatura-; el rector de la principal universidad pública estatal -que también es candidato-; el Obispo de la iglesia que más feligreses tiene en su territorio; la sociedad civil organizada; el presidente y su gabinete, pese a horas de imágenes y discursos donde les aplaude; vaya, hasta los aliados de tu partido en la elección federal, el PAN y MC, que llevan un candidato distinto al tuyo en el estado.

2.- Impón a tu sucesor. No importa que sea impopular, que periodistas lo hayan señalado por amenazarlos y que se cuente por doquier que hace negocios al amparo del poder. Si estás convencido de elegir a tu sucesor, no lo dudes. Tus críticos dirán que es nepotismo elegir a un familiar. No los escuches.

3.- Desaparece del estado. Tus aspiraciones políticas son más importantes que el voto de miles que te hicieron gobernador. Traslada tus oficinas a la CDMX. Desayuna, come, cena y duerme en la capital. Ahí está la grilla que te interesa. Juega a ser presidenciable. Si se ríen de ti, no desistas. Y si de plano ves cuesta arriba la posibilidad, disfraza la ambición de unidad y difunde la idea de que abandonas tu intentona en aras de la construcción de una amplia alianza. Véndete como el aglutinador de un Frente de partidos. Que no te preocupe si ese Frente te hace el feo, no te invita ni a la foto, y se rompe en tu estado.

4.- En caso de crisis, culpa al de enfrente. Si se abre un socavón y tu aplaudiste la puesta en marcha de la vía donde se generó el boquete, échale la bolita a otra autoridad. Si hay un sismo, urge ayuda y los medios exhiben que el DIF que está en tu poder, acapara los apoyos, acusa complot. Lloverán insultos y mentadas en cuanto recorrido hagas, pero de eso no pasa.

5.- Has a un lado a quien te incomoda. Si un alcalde se convierte en piedrita en el zapato, intenta removerlo. Para eso tienes a tus diputados. Si no funciona, y ya le hiciste un favor acrecentando su popularidad, y está a un paso de la gubernatura, pide a los tribunales descalificarlo. Demuestra lo poderoso que eres.

Así se pierde una gubernatura sin quedarse en el intento. Graco podría escribir un manual.

 

-Off the record

El presidente Peña Nieto hizo un ajuste a 24 horas de aterrizar en Mazatlán. Viajó directo desde Lima, Perú, al Tianguis Turístico, donde lo esperaban ayer por la tarde para la inauguración. Decidió adelantar su llegada a la madrugada y puso a tragar aceite al gobierno de Sinaloa que tuvo que habilitar una infraestructura hotelera rebasada. Después de hacer circo maroma y teatro, en tiempo record consiguieron 35 cuartos de hotel para la comitiva.

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