Como México no hay dos

Ojalá que, a partir de nuestros puntos en común, podamos darnos cuenta que en este barco vamos todos juntos

Javier García Bejos / El Heraldo de México
Javier García Bejos / El Heraldo de México

En estos días, es inevitable estar profundamente orgullosos de nuestras raíces, al pasear por los pueblos decorados y visitar las espectaculares ofrendas por el Día de Muertos.

Pocas semanas generan esta sensación; el ánimo de las y los mexicanos es fortalecido al saber que nuestra cultura y nuestra manera de ver la vida y la muerte son un verdadero patrimonio de la humanidad.

Sin duda, más allá de las problemáticas y los retos de la vida nacional, lo más importante es reconocer ese origen común, ese espíritu que nos debe guiar para seguir creciendo.

De esta manera, el desfile del Día de Muertos en la Ciudad de México, celebrado el sábado pasado marcó el inicio de esta festividad colorida que se vive de manera diferente en cada parte de la República, con el pan de muerto, la flor de cempasúchil y los panteones adornados como protagonistas.

La Alumbrada en San Andrés Míxquic, la Noche de Muertos en Pátzcuaro, la Fiesta de las Ánimas en Teotihuacán o las ofrendas monumentales en Huaquechula son sólo algunos ejemplos que reflejan el tremendo entusiasmo que se respira en estas fechas.

Otro elemento que agregó una chispa adicional a esta semana fue el Gran Premio de México.

Desde 2015, cuando la máxima categoría del automovilismo regresó a nuestro país, los pilotos y organizadores han expresado su felicidad al ser testigos de la hospitalidad de los fanáticos mexicanos, y esta ocasión no fue la excepción.

Lewis Hamilton alzó su quinta corona de la Fórmula 1, consolidando así una carrera brillante ante 135 mil personas que estuvieron el domingo en el Autódromo Hermanos Rodríguez.

Asimismo, en el ámbito científico, Alejandro Jiménez Sánchez, estudiante mexicano en el Instituto de Investigación sobre el Cáncer en Cambridge, fue reconocido con el premio a la mejor tesis doctoral del año de esa institución.

Este joven estudió cómo el sistema inmunológico puede ser activado en pacientes con esta enfermedad, para que el mismo pueda reconocer a las células de un tumor canceroso y destruirlas.

Esfuerzos como éstos dan cuenta que tenemos el talento y la dedicación para ser los mejores en lo que nos propongamos.

Al final, lo que debe quedarnos siempre presente es que hay motivos para pensar que nuestra nación tiene la capacidad para seguir en el camino correcto, por supuesto, si empleamos nuestra energía y recursos hacia ello.

Con cada sonrisa de una niña o un niño viviendo por primera vez el Día de Muertos, un evento deportivo del más alto nivel o un logro académico o científico que pone el nombre de nuestro país en alto, debemos estar seguros de que, afortunadamente, está en nosotros salir adelante y superar los obstáculos que tenemos enfrente.

Ojalá que, a partir de nuestros puntos en común, podamos darnos cuenta que en este barco vamos todos juntos, y el motor que debe empujarnos es precisamente el amor por México.

 

JAVIER GARCÍA BEJOS COLABORADOR

@JGARCIABEJOS

 

 

¿Te gustó este contenido?




Lo mejor del impreso
OpiniónGerardo Rodríguez / Cuarto de Guerra  /  Heraldo de México

Acostarse con el enemigo