Combate a informales, otro fusil

El Instituto Nacional del Emprendedor apoyará a más de 120 mil pequeños empresarios con cuatro mil pesos

Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México
Luis Soto / Agenda Confidencial / Heraldo de México

Alguien debería decirle a la jefa del SAT, Margarita Ríos-Farjat, que todos los intentos que hicieron los gobiernos neoliberales para combatir el comercio informal —al que se dedican más de 30 millones de personas en todo el país— han fracasado, a pesar de que les han ofrecido las perlas de la virgen.

Para no ir muy lejos, a principios de 2014 había en el país 28.6 millones de personas que se dedicaban a la informalidad. Preocupado por esta situación, el secretario de Hacienda, Luis Videgaray, creó el Régimen de Incorporación Fiscal (RIF), al cual se incorporaron quienes tributaban en el Régimen de Pequeños Contribuyentes (Repecos), que sumaban 3.5 millones de personas.

El RIF, explicaba el funcionario, es un régimen transitorio de 10 años. En el primero, todos los que decidan acogerse a él no pagarán un solo peso de impuestos (ISR, IVA, ni IEPS); sólo tendrán que llenar una declaración donde informen al SAT a quién le están comprando la mercancía y en qué cantidades. En el segundo año, pagarían 10% de los mencionados impuestos, en el tercero 20% y así progresivamente hasta llegar al año 10, donde pagarían el 100%. (supuestamente le quedan de vida a ese programita 5 años).

Como complemento del RIF, en ese mismo año (2014) se creó el programa Crezcamos juntos, que tenía los siguientes beneficios: Acceso a los servicios médicos y sociales del IMSS para el dueño del negocio y sus empleados; descuentos de sus cuotas de seguridad social durante 10 años; en los primeros dos años, sólo pagarán la mitad de las mismas; pensión para el retiro, igual a la de los trabajadores afiliados al Seguro Social; crédito para su vivienda en Infonavit, y a través de la Sociedad Hipotecaria Federal, con tasas de interés bajas. Apoyos económicos a pequeños empresarios. A través del Instituto Nacional del Emprendedor, más de 120 mil pequeños empresarios recibirán un apoyo directo, desde cuatro mil pesos. Créditos de la banca comercial para los negocios que se incorporen a la formalidad desde 5 mil pesotes para los empleados hasta 300 mil para el dueño, a tasas preferenciales.

La expectativa era que se incorporaran a la formalidad 4 millones de personas al año, para que al terminar el sexenio por lo menos 20 millones de personas estuvieran contribuyendo al fisco. ¡Pero oh desilusión! Concluyó la última administración neoliberal y el número de informales creció a 30 millones de personas, y en el primer trimestre de la actual suman casi 31 millones. ¡Qué fue lo qué pasó! Exclaman los perplejos. Pues que el programita fue un fracaso.

Ayer, las jefas del SAT y del gobierno de la City anunciaron en un mercado popular el programa Súmate, que tiene características muy similares al RIF, por no decir que es un fusil. Lo que tal vez no sepan este par de mujeres importantes, es que según testimonios de los que atienden este tipo de negocios, vivir en la informalidad es como estar en el paraíso. No pagamos impuestos, ni IVA; mucho menos seguridad social, cuotas al Infonavit y otras cargas tributarias. ¡Y así somos muy felices! Confiesan.

POR LUIS SOTO

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@LUISSOTOAGENDA

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