Colosio, memoria y vigencia

Advirtió la necesidad de la democratización interna y el imperativo de alejarse de los discursos rimbombantes

Claudia Ruiz Massieu / Senadora de la República por el PRI / El Heraldo de México

Con la muerte de Luis Donaldo Colosio, murió también el sueño de un país en que el desarrollo económico, la justicia social y la democracia no eran proyectos contrapuestos, sino anhelos complementarios.

El luto cubrió a todo México porque más que un signo político, Luis Donaldo simbolizó una forma de hacer política que hoy extrañamos.

Se trata del triunfo del esfuerzo sobre el privilegio; el conocimiento técnico puesto al servicio de las causas y necesidades populares; la posibilidad de conciliar con los adversarios en la política sin sacrificar los principios.

Hablamos del reconocimiento de los agravios sociales para unir y resolver, no para polarizar a la sociedad.

Los priistas vemos en Luis Donaldo Colosio un intérprete elocuente de nuestra esencia, un líder audaz que fue perfectamente capaz de reconciliar la vocación popular y territorial de nuestro partido con las exigencias de un país que al insertarse en el mundo globalizado, requería de una nueva visión amplia e innovadora –pero con la garantía de un sólido anclaje en todas las raíces históricas del proyecto revolucionario y la defensa de los principios de libertad, democracia, justicia social y soberanía.

En su ideario encontramos claves valiosas para que el Partido Revolucionario Institucional encare los retos y desafíos que en ese entonces y como ahora tiene un instituto político histórico como el nuestro.

Se trata de adaptarse a una nueva realidad de alta competencia electoral (hoy ante un nuevo partido hegemónico que busca recrear el centralismo y control político propio de hace cinco décadas), y transformar su forma, fondo y estrategias para mantener la cohesión interna y poder actuar con efectividad en la arena política, sea como oposición que se construye en alternativa o como gobierno que hace realidad un proyecto político que satisfaga las aspiraciones de sus bases partidistas.

En sus ideas sobre la reforma del poder destaca una agenda legislativa pertinente:

-Fortalecer el federalismo, garantizar la independencia y autonomía del Poder Judicial y robustecer la autonomía de los órganos electorales.

En su visión del PRI advirtió la necesidad de la democratización interna; señaló el imperativo de alejarse de los discursos rimbombantes para regresar a las propuestas concretas que atienden las necesidades de la gente, recuperar la mística territorial y el contacto directo con el ciudadano.

Los priistas reiteramos nuestro deber con el legado político de Colosio, en su pensamiento siempre vigente encontramos las claves para cambiar con rumbo y seguir sirviendo a México. Es hora que su memoria vuelva a vivir en los programas del partido y en sus propuestas de gobierno.

Para todos quienes queremos construir el país que nuestros hijos merecen, es la hora de reivindicar su vocación popular, democrática e incluyente. A 25 años, más que nostalgia, compromiso.

 

 

PRESIDENTA NACIONAL DEL PRI

@RUIZMASSIEU

 

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