Colgándose de una tragedia

Luego de aplazar un año el estreno de El Día de la Unión, el actor y director Kuno Becker por fin logrará que su cinta sobre el sismo del 85 sea vista

Linet Puente / Permanencia voluntaria / Heraldo de México
Linet Puente / Permanencia voluntaria / Heraldo de México

Dentro de la tripa

En el momento que supe que El Día de la Unión se estrenaría cinco días antes del primer aniversario del llamado 19S, el terremoto que sacudió a la Ciudad de México, Chiapas y otros estados de la República no me gustó. En ese segundo sentí un tanto oportunista la decisión de proyectarla en una fecha tan cercana a la conmemoración de uno de los días más fatídicos de la historia de nuestro país. Además, cada 19 de septiembre vamos a recordar un año más del terremoto del 85, sí, lo sé y entiendo que la película se centra en lo que le sucede a una familia y un par de personajes más el día del terremoto de 1985 y no en lo que sucedió hace un año.

Me parece que la herida de lo que vivimos en 2017 está tan abierta aún, que cualquier cosa que nos recuerde la sensación de volvernos a sentir vulnerables, a mí por lo menos me quiebra y me pone los sentimientos a flor de piel, y eso que afortunadamente no perdí a nadie, ni nada. Fue tan fuerte lo que vivimos, que aún me cuesta trabajo digerirlo.

¡Por Dios! Qué mayor ficción que la premisa de que ocurra un terremoto arrasador, el mismo día en el que estábamos todos conmemorando 32 años del de 85, a tan sólo un par de horas de haber realizado un simulacro y 12 días después de experimentar otro terremoto que también dejó pérdidas en estados como Chiapas.

¿A poco no parecía una broma o el guion de una película? Para mí esa realidad, supera cualquier ficción. De ahí que me haya costado creer el trabajo como reportera de Sandra Echeverría en el filme. Esa era yo hace un año. Una periodista de espectáculos, que salió como muchos otros a ayudar y reportar desde donde estuviera lo que estaba pasando. Entrevisté a personas rescatadas, y hablar ante la cámara era difícil. El trabajo de Aurora Papile, quien también hace a una reportera cuyos seres queridos están enterrados en los escombros. Su actuación deja mucho que desear. Totalmente insensible. ¿Saben a cuántas personas vi, hace tan sólo un año, desconsoladas, paradas ahí horas y días frente a los edificios caídos, esperando escuchar el grito de auxilio de sus familiares? Recrear eso cuando lo tienes tan presente, no es fácil y pocos actores lo logran.

Fuera de la tripa

Dejando los sentimientos de lado, me parece que el trabajo de Kuno como director aún puede mejorar mucho. Sin embargo, debo reconocerle al también actor, el esfuerzo que hizo para recrear el sismo como tal. La ambientación de la época, el vestuario, la música y los efectos especiales son impecables, así como la actuación de Armando Hernández, a quien fuera de un discurso melcochoso que se echa en el filme (que en realidad es culpa del guion y no suya), le aplaudo su performance. La cinta mueve las fibras más sensibles, la intención era recordar lo grandes que somos los mexicanos cuando nos unimos, entonces en ese sentido, cumple su cometido.

@LINETPUENTE

 

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