Coleccionismo y galeristas

El papel que han desempeñado los galeristas de arte ejemplares ha sido fundamental para la construcción de nuestra historia y patrimonio

Julén Ladrón de Guevara/ Columnista invitada/ Opinión de El Heraldo de México

Al igual que los curadores, ellos han apostado por jóvenes, que con el tiempo se convirtieron en firmas reconocidas en todo el mundo, han rescatado colecciones completas que estaban a punto de ser vendidas y llevadas fuera del país y también han ayudado a que algunas corrientes y generaciones de artistas olvidados, fueran puestos en primer plano otra vez.

El galerista del que hablo es mucho más que un vendedor, porque es el que apoya a quienes lo generan, promueve su trabajo y también, a veces, es un amigo que está dispuesto a ser el apoyo, y créanme, en el mundo del arte eso vale.

Cuando hablo así de un galerista, lo que primero me viene a la cabeza son los años 60 de la Zona Rosa, cuando Antonio Souza, Juan Martín o la Galería de Arte Mexicano entre otras, exponían a la Generación de Ruptura, la obra de fotógrafos que apenas buscaban un lugar en este medio, y las piezas de escultores nuevos. Esos años fueron primordiales para la construcción de una nueva cultura del coleccionismo y para dar a conocer a creadores que hoy son fuente de orgullo.También fue la base del concepto de las galerías contemporáneas y referencia para los que, poco después, también se convertirían en mecenas.

Hoy en día, su papel se hace más presente, en nombres como el de Óscar Román, que se ha dedicado al fomento y cuidado de piezas y ha descubierto talentos.

Por otra parte, el peso económico del arte es un punto que no hay que desdeñar; entre la gestión y logística de las exposiciones, la contratación de personal, el pago de los impuestos de vendedores y creadores, la atracción del turismo en fechas especiales como la inauguración de MACO y demás detalles, la derrama económica de la industria es mucho mayor de lo que se piensa. Sin embargo, cada vez es más difícil apostar por ello, debido a la cantidad de impuestos y limitaciones hacendarias que existen, cuando en ciudades como Nueva York se debe invertir un porcentaje del costo total de un edificio nuevo de manera obligatoria.

Desde hace pocos años, el mercado ha decaído en México en 60 por ciento, lo que no significa que su adquisición vaya a la baja en otros países. En Europa y EU es más fácil hacerse de una pieza porque los impuestos no son tan altos y no se criminalizan a los compradores, tratándolos como lavadores de dinero o evasores fiscales. Saben que coleccionar es fortalecer los basamentos de una nación.

Por ello, el apoyo asertivo al coleccionismo y a la venta de arte en un país que ha sido punta de lanza en el mundo de la cultura internacional, es importante para que el desarrollo de la economía fluya de otra manera. El arte también contribuye a construir puentes, carreteras, hospitales y demás cosas importantes, así que sería genial que se nos permitiera tener más incentivos para tener la oportunidad de poseer un cachito de historia colgado de la pared.

POR JULÉN LADRÓN DE GUEVARA
CICLORAMA@ELHERALDODEMEXICO.COM
@JULENLDG

abr

¿Te gustó este contenido?