Ciudadanos incómodos

La rendición de cuentas esta garantizada en la Constitución, pero a los vecinos de la Roma y la Condesa les ha costado ejercer sus derechos ciudadanos


¿Por qué le molesta a la autoridad que la gente exija el cumplimiento de las promesas de campaña?, ¿por qué a los gobernantes no les gusta cuando les indican que no han hecho su trabajo? La rendición de cuentas esta garantizada en la Constitución, pero a los vecinos de la Roma y la Condesa les ha costado ejercer sus derechos ciudadanos.

La dinámica urbana hace muy complicado tener una sociedad participativa, vigilante de las acciones de gobierno, la autoridad y la clase política están acostumbrados a que la población que los acompaña forma parte de sus filas de simpatizantes, los que aplauden y llenan plazas. Aunque en el discurso siempre hablen de una ciudadanía que ejerce a plenitud sus derechos.

Las colonias Roma y Condesa son bonitas y céntricas, son un imán para la gente. Fue durante el gobierno de Marcelo Ebrard en el Distrito Federal, ahora Ciudad de México, cuando se planteo convertir a esta zona, en el símil del Village neoyorquino, donde se ofreciera una gran variedad culinaria, de entretenimiento, cultura, moda, un polo de atracción para jóvenes y adultos. Y se logró.

Antes de los sismos de 1985, la Roma y la Condesa era habitadas mayoritariamente por la comunidad judía, que abandonó la zona después del terremoto; así vino una oleada de nuevos habitantes que fueron cediendo el paso a una generación que llegó en la última década y le gusta vivir en ese concepto urbano-moderno.

Pero vinieron los problemas, la oferta inmobiliaria se disparó, los permisos de construcción se multiplicaron a pesar de ser una zona sísmica, dejaron de respetarse las construcciones protegidas por su valor artístico o histórico, la vida nocturna necesitaba un horario diferente al que está reglamentado; también creció la delincuencia y el ambulantaje. Hoy ese es el reclamo de la gente y necesita que su autoridad más cercana que es la delegación, en este caso Cuauhtémoc, atienda sus necesidades.

Esta población sabe de la regulación de usos de suelo y exige que no se violente; tiene claras las obligaciones en materia de transparencia de la delegación y se da cuenta cuando incumplen; busca y encuentra los permisos que se otorgan a ambulantes, reclama seguridad donde vive, es decir ejerce sus derechos ciudadanos.

Cuidan su entorno, porque vivir en comunidad de eso se trata, rompiendo el concepto individualista de las grandes metrópolis.

Ricardo Monreal siendo candidato en 2015 por la delegación presentó la propuesta Rescatemos Cuauhtémoc, ahí ofreció Más seguridad, mayor confianza, eso se lo recuerdan cada que pueden los habitantes de la Roma y la Condesa.

Monreal es quizá uno de los políticos más experimentados en Morena, sin embargo pareciera que no está acostumbrado al diálogo con una población informada, que le pide cuentas al servidor público.

En estas dos colonias se está gestando el modelo ciudadano del que se habla en las leyes, quizá haya más ejercicios en otras zonas de la ciudad, ellos son vecinos vigilantes al cumplimiento de la ley, que exigen a la autoridad rendición de cuentas.

 

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