Cifras escalofriantes

Si la inflación en 2017 alcanza niveles cercanos al 6%, los "jodidos"podrían regresar a niveles de insuficiencia de recursos que tenían antes del 2014


En el documento rector de la Estrategia Nacional de Inclusión que presentó el secretario de Desarrollo Social la semana pasada en la reunión del Gabinete Especializado México Incluyente, se afirma que según cifras del CONEVAL, en 2014 casi 64 millones de personas no tuvieron los suficientes recursos para comprar una canasta alimentaria de consumo básico, debido, entre otras cosas, a que  los precios de los alimentos en México han aumentado desde 2007 más que la inflación promedio.

Bueno, el asunto no es para ponerse a llorar, podría decir el secretario de Sedesol, Luis Miranda, quien es el encargado de coordinar el susodicho gabinete, porque ninguno de los 63.8 millones de personas que no cuentan con ingresos per cápita para adquirir la canastita no se va a morir de hambre.  ¿Quieren saber por qué?  Porque gracias a San Agustín (el gobernador del Banco de México), quien hizo el milagro de que durante 2015 y 2016 la inflación fuera la más baja de la última década, y con ello que el poder adquisitivo del ingreso aumentara 8% entre el tercer trimestre del 2014 y el de 2016, el   7% de esos casi 64 millones de personas pudieron adquirir su canastita básica.

La reflexión obligada de los analistas, incluyendo los bisoños es la siguiente: Si la inflación en 2017 alcanza niveles cercanos al 6% como se pronostica, los jodidos podrían regresar a los niveles de insuficiencia de recursos que tenían antes del tercer trimestre del 2014 y no tener ni para comer.

Más preocupante apuntan, es que San Agustín ya no seguirá manipulando, la inflación, porque en diciembre se va.  Aunque prometió que a finales del 2018 vamos a regresar al 2-3% de inflación anual.

¡Salve oh César, perdón, Luis! Quienes se pueden morir de hambre este año y el siguiente te saludan. Cantan a coro los mal agradecidos.

AGENDA PREVIA

El presidente de BBVA, Francisco González, expresó su total confianza en México, donde operan desde hace más de 20 años; estamos comprometidos con su presente y futuro de México y vamos a seguir trabajando para financiar los proyectos de las familias y empresas mexicanas, reiteró.

Pues cómo no van a estar contentos, si México es donde más utilidades netas – que por cierto se llevan del país—  han obtenido en los últimos años a costa de los ahorradores e inversionistas mexicanos a quienes les pagan rendimientos miserables por su lana y les cobran tasas de interés más allá del 50%.    

Emilio Azcárraga Jean, quien preside la   Organización de Telecomunicaciones de Iberoamérica, afirmó que, a un año de su relanzamiento, la OTI se ha constituido como una plataforma única en la región para la promoción y defensa de las libertades de expresión. También destacó que el trabajo realizado durante este año ha sido determinante para consolidarse como la organización de habla hispana más importante para las industrias de contenidos y telecomunicaciones.

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