Cien días de gobierno y los restantes 2 mil 30

Puede pensarse que los primeros 100 días del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador nos han dicho mucho o poco, pero es claro que no nos lo han dicho todo

Mauricio Farah / Especialista En Derechos Humanos / Heraldo de México
Mauricio Farah / Especialista En Derechos Humanos / Heraldo de México

Cien días equivalen a 4.5 por ciento de un periodo presidencial, y sin embargo, suelen ser tomados como indicadores o presagios, alerta de lo que vendrá o sustento de optimismo. Así sucede ahora con el primer centenar de jornadas de gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador. Algunos creen ver en este cristal la totalidad del sexenio, ya sea para encender alarmas o para repicar campanas. Nadie osaría establecer el resultado de un encuentro deportivo después de ver los primeros tres minutos. Pero en política solemos ejercer con mayor audacia nuestra capacidad adivinatoria.

Aunque es un ejercicio legítimo, la validez del análisis no supone la posibilidad de asegurar lo que ocurrirá en el país y en el mundo. Nadie imaginó que después de que en sus primeros días de gobierno, José López Portillo afirmara que el problema de México sería aprender a administrar la abundancia, su sexenio concluiría con las arcas vacías, a tal punto que la mayor promesa del presidente entrante, Miguel de la Madrid, fue que no permitiría que el país se nos deshiciera en las manos. No se deshizo, en efecto, pero tuvimos que sobrevivir a seis años en los que el promedio de crecimiento anual fue de 0.3 por ciento. Nadie previó tampoco que después de firmado el TLCAN y con la imagen de la entrada de México al primer mundo, habría levantamiento armado en Chiapas y se produciría el asesinato del candidato del PRI a la Presidencia.

¿Y quién, al comenzar el sexenio de Zedillo, adelantaría que seis años después entregaría la Presidencia a la oposición?

El propio Vicente Fox, en cuyos primeros 12 meses de gobierno acaeció el insólito ataque a las Torres Gemelas, no imaginaba, a un año de la siguiente elección presidencial, que el candidato del PAN sería Felipe Calderón, que no era su opción.

¿Y quién podría haber predicho que el emblema del gobierno calderonista sería la lucha contra el narco, que sobrevendría una enorme crisis financiera en el mundo en 2008, que de 9 mil homicidios en 2007 se pasaría a 25 mil en 2012, y que la banda presidencial retornaría a un candidato priista?

Enrique Peña Nieto logró el consenso para impulsar las llamadas reformas estructurales, acentuó la crisis de inseguridad y violencia, aumentó la proporción de deuda externa 42 por ciento del PIB y entregó la Presidencia al candidato de un partido nuevo, que ganó con 30 millones de votos. Y no hubo clarividente que lo previera en los primeros meses de su administración.

Puede pensarse que los primeros 100 días del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador nos han dicho mucho o poco, pero es claro que no nos lo han dicho todo. Sus desafíos son enormes, grande el respaldo ciudadano, intensa la controversia, notorio el escepticismo e inusitada la esperanza.

Tenemos, todos, 2 mil 30 días más para construir un mejor país en los siguientes casi seis años.

 

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@mfarahg

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