Chucky, el regreso diabólico

Después de 31 años, vuelve Chucky para aterrorizar las salas de cine, aunque no necesariamente dé miedo

Linet Puente / Permanencia voluntaria / Heraldo de México
Linet Puente / Permanencia voluntaria / Heraldo de México

¿Por qué, por qué, por qué, por qué?… Y así me podría seguir toda la columna del día de hoy para hablar del reboot de Chucky, el muñeco diabólico, a quien hemos seguido en ocho películas desde 1988 que se estrenó el primer filme y que a mí particularmente me pareció una genialidad. Por eso mismo es que cuestiono el por qué reiniciar una historia que en su versión original fue muy buena.

O ¿acaso no les parecía genial la premisa de que el alma de un asesino serial se le metiera a un muñeco buena onda, para matar gente? Yo creo que a los que somos fanáticos del cine de terror, sobre todo del subgénero Slasher, una película como Child’s Play (título original), nos marcó definitivamente. Y así fue.

No recuerdo qué edad tenía cuando vi a Chucky por primera vez en mi vida, pero de verdad era tan aterradora la cinta y todo lo que en ella ocurría, que pasaron días para que pudiera recuperarme y dejar de sentir miedo. Vamos, hasta le pedí a mi mamá que sacara los muñecos que tenía en mi cuarto. Por eso de que de pronto pudieran cobrar vida.

De eso se trata el género de terror, de elevar las emociones al máximo. En esta última película claro que se elevan, pero las carcajadas, porque la cinta resultó ser una comedia.

Entiendo que así es como lo concibieron sus creadores, entre ellos Don Mancini, quien desde las primeras entregas ha escrito los guiones de esta saga de películas, sin embargo, uno debe saber encontrar el límite de las cosas.

En la nueva entrega, la madre de Andy le obsequia de regalo de cumpleaños a su hijo el famoso muñeco Buddi, el cual es la sensación entre los niños. En esta ocasión, el no tan simpático personaje, además de haber cambiado físicamente, ahora es controlado por la nube y de manera completamente remota convirtiéndose incluso en una cámara de vigilancia para los niños (claro, se tenían que adecuar a la era tecnológica que vivimos).

No voy a caer en spoilers, pero la razón por la cual el personaje se vuelve malo es terrible y lo aleja completamente de la versión original, restándole toda la obscuridad que caracterizó a las cintas de finales de los 80. Eso sí, la película es un tanto gore, me atrevo a decir que hasta un poco de más e innecesario.

De pronto, siento que trataron de imitar un poco el humor de Stranger Things, que tiene una sincronización perfecta para la comedia, el suspenso y hasta el terror.

Honestamente es muy raro que me guste más un remake o un reboot que la versión original, porque es inevitable que surjan las comparaciones con la original.

Yo creo que, de este tipo, la única cinta que se salva es Eso, secuela que por cierto, verá la luz en unos meses más en este mismo año.

Así es que, si buscan una película de terror en El muñeco diabólico, sepan que se van a llevar una gran decepción. Eso sí, tiene algunas puntadas muy curiosas.

POR LINET PUENTE

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@LINETPUENTE

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OpiniónIgnacio Anaya Minjarez / Columna Invitada / Opinión El Heraldo de México

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