Chivos expiatorios en las fugas de El Chapo

Los testimonios de El Vicentillo sobre la fuga de El Chapo, ponen en evidencia la aplicación de la justicia en nuestro país

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Martha Anaya / Alhajero / Heraldo de México

La versión, ayer, de Ismael Zambada Niebla, El Vicentillo, en el juicio contra Joaquín, El Chapo, Guzmán en Nueva York, confirma al menos un par de cosas.

-Por un lado, la versión que corrió como leyenda popular en aquel entonces sobre la fuga del sinaloense del penal de Puente Grande, Jalisco, la noche del 19 de enero de 2001:

Que El Chapo salió escondido en un carrito de lavandería, empujado precisamente por el encargado de lavandería del centro de reclusión: Francisco Javier Camberos Rivera, El Chito.

Versión a la que El Vicentillo añadió detalles anecdóticos del relato que le hizo su propio compadre –entre carcajadas- de la que fue su primera fuga de un penal de alta seguridad:

Como que el carrito de lavandería en el que iba escondido Guzmán Loera bajo una carga de sábanas y mantas sucias, se volcó hacia atrás durante la fuga, ¡cuando El Chito lo soltó para hablar con un policía en uno de los controles!

-Por otra parte -de acuerdo a lo narrado por el hijo de Ismael, El Mayo, Zambada en la reanudación del juicio-, algo que tiene que ver con los acusados de haber ayudado a El Chapo a escapar:

Que el director del penal, Leonardo Beltrán Santana, no sabía ni nada tuvo que ver con esa fuga. Y aquí es donde queremos detenernos.

Porque Beltrán Santana pasó ¡nueve años en prisión! (de 2001 a 2010). Según la justicia mexicana, el ex director de Puente Grande –quien antes de llegar a Puente Grande a principios de 2000, había pasado por la dirección del Penal Federal de Islas Marías y del Cefereso 1, Almoloya- fue encontrado culpable de los delitos de cohecho y evasión de reos por la fuga de Joaquín Guzmán. Entre quienes lo conocían, sabían que su caso era el de un chivo expiatorio.

La versión de El Vicentillo –17 años después- viene a confirmar su inocencia. Beltrán fue el funcionario de más alto cargo que pagó con la cárcel por esa primera fuga de El Chapo (junto con 72 vigilantes, fue acusado de ser corresponsable de la evasión).

En términos de justicia –si es que así puede llamársele-, algo semejante podría narrarse sobre la segunda fuga de El Chapo, la del Altiplano (Almoloya), el 11 de julio de 2015, a través de un túnel de más de kilómetro y medio.

Por esa evasión, se detuvo a 13 ex funcionarios del Órgano Administrativo Desconcentrado de Prevención y Readaptación Social. Entre ellos, Celina Oseguera Parra, ex coordinadora nacional de los centros federales de Readaptación Social, y Valentín Cárdenas Lerma, ex director del penal de El Altiplano. Cárdenas Lerma recién fue liberado hace un mes, por falta de elementos para procesar, luego de tres años en el penal federal de El Rincón, en Nayarit. Celina Oseguera –también chivo expiatorio- sigue en espera de su libertad.

 

 

GEMAS: Obsequio del diputado priista Héctor Yunes Landa: El Legislativo y el Judicial no somos  adornos navideños.

 

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@marthaanaya

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