Casillas

Cada que cae una estrella pedimos un deseo; lo normal es que sea para nosotros, esta vez es para la estrella

Casillas

El 1 de mayo de 2019 se difundió con velocidad en redes sociales la nota del infarto al miocardio de Iker Casillas durante un entrenamiento. Acostumbrados al video, buscamos la información para, por alguna razón desconocida, valorar, desde nuestra autoatribuida pericia, la gravedad.

El episodio resultó menos dramático visualmente de lo que esperábamos: el portero se sintió mal, acudió al servicio médico del Porto y, tras la revisión, se trasladó a un centro médico. Por su propio pie, Casillas ingresó al hospital y ahí se determinó que era urgente intervenirlo con un cateterismo; estaba sufriendo un proceso de infarto.

El diagnóstico atribuyó el incidente a una coronaria obstruida. En nuestra mente surgieron toda clase de dudas. Un deportista top, activo, aparentemente sano, de casi 38 años, no es el sujeto que imaginamos con ese problema. Hemos hablado de cómo los atletas actuales subliman nuestros anhelos, y en ese momento Casillas estaba sublimando nuestras pesadillas; yo, al menos, cené ensalada ese día.

No sólo el Porto, su club actual, mostró su apoyo al jugador; también lo hizo el Real Madrid, y eso nos trajo otros recuerdos.

Iker Casillas Fernández nació el 20 de mayo de 1981 en España. Desde los nueve años empezó a entrenar en la cantera del Real Madrid, club del que fue parte hasta 2015 (25 años). Su debut como titular del primer equipo fue en 1999. Formó parte de los Galácticos, y también de la escuadra de Kaká y Cristiano; fue capitán y remontó una primera gran crisis.

En la Temporada 2012-13, Mourinho decidió probar otros porteros titulares; la decisión fue controversial dentro de la cancha y con la afición, pero el 23 de enero de 2013, Iker sufrió una fractura durante el partido de vuelta de cuartos de final de la Copa del Rey. La recuperación física no fue tan complicada como la vuelta a las canchas. No le llenaba el ojo al técnico, y Diego López, su suplente, hacía un gran trabajo, pero al final pudo permanecer dos temporadas más en el Madrid.

Ha acumulado Champions, ligas, copas y supercopas; con su selección nacional fue campeón mundial. Ha sido considerado uno de los mejores porteros del mundo. Las imágenes que nos ha regalado son inagotables.

Estas semanas han estado llenas de especulaciones; cuenta con un contrato con el Porto, que le ha mostrado señales de apoyo total, pero que tiene la necesidad de buscar un sustituto emergente. Las notas de prensa nos llenan sucesivamente de optimismo, pesimismo y dudas. Apenas el jueves pasado se manejaba la posibilidad del retiro, y ayer el propio Casillas pidió en redes que lo dejen tomar sus decisiones según sus propios tiempos.

Todo parece indicar que él no parece listo para despedirse, ni nosotros para dejarlo ir, todos estamos unidos en el deseo de su recuperación. Por él sí, pero por nosotros también; así la sublimación.

Por Gustavo Meouchi

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