Carta a los afiliados del PRI

Cuando la militancia demanda democracia, la cúpula no tiene fórmulas para manipular a los afiliados

Ana Villagrán/ Columnista invitada/ El Heraldo de  México
Ana Villagrán/ Columnista invitada/ El Heraldo de México

Lo acontecido en el Consejo Político Nacional del PRI demuestra que no existirá dique que contenga la rebelión del priismo de a pie. Cuando la militancia demanda democracia, la cúpula no tiene fórmulas para manipular a los afiliados para que sean electos perfiles sin arraigo ni trayectoria dentro del partido.

Por eso es necesario ofrecer un viraje definitivo, en donde la democracia interna no sea una moda pasajera que culmine con la elección de la dirigencia nacional en septiembre próximo. Será inadmisible que después de culminar con este proceso, desde la Presidencia Nacional del PRI de nuevo se reconstituyan los autoritarismos para consentir procesos internos inequitativos, en donde cúpulas regionales y cacicazgos definan las dirigencias y la postulación de candidatos por medio de simulaciones barnizadas de democracia.

En esta época, la única manera de ir al encuentro de la militancia expectante es pidiéndoles su opinión, registrando sus votos y optar por lo que decidan la mayoría de los afiliados. Reencontrándonos con nuestros militantes es la única manera de sumar simpatías de los ciudadanos en las elecciones.

Lo tengo claro: la militancia manda. Yo aspiro a que el debate democrático sea lo que defina el rumbo desde las asambleas seccionales hasta nuestra 23 Asamblea Nacional. En todos los niveles habrá debate para consensar y todas las corrientes representadas tendrán su oportunidad de criticar y aportar en la definición de nuestras estrategias políticas.

Considero que es necesario que la reelección no sea consentida, porque se requiere renovar cuadros y esfuerzos desde el ámbito seccional. En muchos municipios tienen incluso décadas en las que no ha existido procesos democráticos y los presidentes seccionales simplemente son ratificados por consentimiento de los Comités Municipales del PRI. Esto no puede seguir así.

También considero que es necesario cumplir con el mandato estatutario de la paridad obligatoria en la integración de todos los comités del partido. La mayor muestra de que no se cumple es el propio comité nacional nombrado por Claudia Ruiz Massieu, en donde la mayoría de los titulares de las secretarías son hombres.

También considero que el PRI no puede jubilar a sus políticos. Todos los cuadros distinguidos que hayan ejercido un cargo de dirigencia o en el servicio público serán invitados para que adquieran una responsabilidad política dentro del PRI; principalmente en el ámbito de la capacitación de jóvenes y en la integración de consejos asesores para dirigencias y funcionarios públicos emanados del partido.

También es justo que todos los comités municipales tengan instalaciones dignas y además habrá capacitación permanente para implementar estrategias que permitan el financiamiento de las actividades en los municipios. No considero justo que un comité municipal carezca de los elementales servicios públicos y el equipo de oficina necesario para operar. En su momento pediré a la Comisión de Financiamiento del partido que defina un programa de asistencia técnica para que todos los comités municipales puedan realizar las actividades de financiamiento previstas por la Ley General de Partidos Políticos. Te seguiré platicando de este proyecto en donde la militancia manda.

Por LORENA PIÑÓN RIVERA

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